Pedro Sánchez consigue permiso del Congreso para ampliar estado de alarma por cuarta vez

Madrid, 6 may (Sputnik). - El presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, recibió este miércoles la autorización del Congreso de los Diputados para ampliar por cuarta vez el estado de alarma contra el coronavirus, una prórroga hasta el 24 de mayo, que fue aprobada gracias a la consecución de acuerdos de última hora.

"Queda autorizada la prórroga del estado de alarma", proclamó la presidenta del Congreso, Meritxell Batet, tras una votación que se resolvió con 178 votos a favor, 97 abstenciones y 75 noes, lo que evidencia la pérdida de apoyos parlamentarios a la gestión de la pandemia

Según las estadísticas oficiales España acumula más de 25.000 fallecidos por coronavirus, con un total de 220.00 personas diagnosticadas hasta la fecha, de las cuales 126.000 superaron la enfermedad.

Para contener el avance de la pandemia, el Gobierno de España decretó el pasado 14 de marzo el estado de alarma, que ofreció un marco legal para adoptar medidas de confinamiento generalizado.

Casi dos meses después, pese a la enorme factura que deja el covid-19, el confinamiento consiguió frenar notablemente las cifras de nuevos contagios, lo que llevó al Gobierno a anunciar un plan de desescalada del confinamiento con el horizonte de alcanzar una "nueva normalidad" a finales de junio.

En un discurso ofrecido antes de la votación, Sánchez defendió que el estado de alarma sigue siendo un instrumento necesario para gestionar esta nueva fase.

"Necesitamos aún limitar unas semanas más nuestros movimientos (…) Y para hacerlo necesitamos el instrumento constitucional que nos permite, y nos habilita a ello, que es el estado de alarma", dijo.

Sin embargo, en esta ocasión Sánchez no consiguió que el conservador Partido Popular –la primera fuerza de la oposición– apoyara la ampliación del estado de alarma, lo que puso en jaque su aprobación.

Los conservadores consideran que el Gobierno utilizó el estado de alarma como paraguas para dotarse de poderes extraordinarios de forma inadecuada, y por ello argumentan que la desescalada debe regularse por otros instrumentos legales, como la Ley de Protección Civil o la Ley de Seguridad Nacional.

"España no puede seguir viviendo en la excepción constitucional ilimitadamente", afirmó el líder del Partido Popular, Pablo Casado, que incluso acuso a Sánchez de imponer una "dictadura constitucional".

Además, Casado acusó a Sánchez de chantajear a los españoles al vincular la concesión de prestaciones sociales al estado de alarma y le reprochó no haber contado más con las administraciones regionales –algunas de ellas como Madrid y Andalucía en manos de su partido– durante en la gestión de la crisis.

Del mismo modo, el líder conservador lamentó que el presidente del Gobierno "sigue sin reconocer un sólo error" pese a que España es uno de los países más afectados del mundo. Por todo ello, el Partido Popular decidió abstenerse, dejando la votación en el aire.

Al rechazo de los conservadores se suma el de otras fuerzas políticas que ya se opusieron al estado de alarma en otras votaciones, como los ultraderechistas de Vox o los partidos independentistas catalanes, que acusan al Gobierno de tener un ánimo recentralizador en su gestión de la crisis.

"No hay criterios ya sanitarios para seguir justificando este estado de alarma de mando único en Madrid", dijo durante el debate Gabriel Rufián, portavoz de Esquerra Republicana de Cataluña, uno de los partidos que apoyó el ascenso de Sánchez al Gobierno, con quien ahora tiene una tensa relación.

Pese a todo, el Gobierno consiguió salvar los muebles gracias a acuerdos conseguidos entre la noche del martes y la mañana de este mismo miércoles para recabar el voto favorable del Partido Nacionalista Vasco y de los liberales de Ciudadanos, garantizando la viabilidad de la votación in extremis.

# AMPLÍA - Pedro Sánchez consigue permiso del Congreso para ampliar estado de alarma por cuarta vez #

Madrid, 6 may (Sputnik). - El presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, recibió este miércoles la autorización del Congreso de los Diputados para ampliar por cuarta vez el estado de alarma contra el coronavirus, una prórroga hasta el 24 de mayo, que fue aprobada gracias a la consecución de acuerdos de última hora.

"Queda autorizada la prórroga del estado de alarma", proclamó la presidenta del Congreso, Meritxell Batet, tras una votación que se resolvió con 178 votos a favor, 97 abstenciones y 75 noes, lo que evidencia la pérdida de apoyos parlamentarios a la gestión de la pandemia

Según las estadísticas oficiales España acumula más de 25.000 fallecidos por coronavirus, con un total de 220.00 personas diagnosticadas hasta la fecha, de las cuales 126.000 superaron la enfermedad.

Para contener el avance de la pandemia, el Gobierno de España decretó el pasado 14 de marzo el estado de alarma, que ofreció un marco legal para adoptar medidas de confinamiento generalizado.

Casi dos meses después, pese a la enorme factura que deja el covid-19, el confinamiento consiguió frenar notablemente las cifras de nuevos contagios, lo que llevó al Gobierno a anunciar un plan de desescalada del confinamiento con el horizonte de alcanzar una "nueva normalidad" a finales de junio.

En un discurso ofrecido antes de la votación, Sánchez defendió que el estado de alarma sigue siendo un instrumento necesario para gestionar esta nueva fase.

"Necesitamos aún limitar unas semanas más nuestros movimientos (…) Y para hacerlo necesitamos el instrumento constitucional que nos permite, y nos habilita a ello, que es el estado de alarma", dijo.

Sin embargo, en esta ocasión Sánchez no consiguió que el conservador Partido Popular –la primera fuerza de la oposición– apoyara la ampliación del estado de alarma, lo que puso en jaque su aprobación.

Los conservadores consideran que el Gobierno utilizó el estado de alarma como paraguas para dotarse de poderes extraordinarios de forma inadecuada, y por ello argumentan que la desescalada debe regularse por otros instrumentos legales, como la Ley de Protección Civil o la Ley de Seguridad Nacional.

"España no puede seguir viviendo en la excepción constitucional ilimitadamente", afirmó el líder del Partido Popular, Pablo Casado, que incluso acuso a Sánchez de imponer una "dictadura constitucional".

Además, Casado acusó a Sánchez de chantajear a los españoles al vincular la concesión de prestaciones sociales al estado de alarma y le reprochó no haber contado más con las administraciones regionales –algunas de ellas como Madrid y Andalucía en manos de su partido– durante en la gestión de la crisis.

Del mismo modo, el líder conservador lamentó que el presidente del Gobierno "sigue sin reconocer un sólo error" pese a que España es uno de los países más afectados del mundo. Por todo ello, el Partido Popular decidió abstenerse, dejando la votación en el aire.

Al rechazo de los conservadores se suma el de otras fuerzas políticas que ya se opusieron al estado de alarma en otras votaciones, como los ultraderechistas de Vox o los partidos independentistas catalanes, que acusan al Gobierno de tener un ánimo recentralizador en su gestión de la crisis.

"No hay criterios ya sanitarios para seguir justificando este estado de alarma de mando único en Madrid", dijo durante el debate Gabriel Rufián, portavoz de Esquerra Republicana de Cataluña, uno de los partidos que apoyó el ascenso de Sánchez al Gobierno, con quien ahora tiene una tensa relación.

Pese a todo, el Gobierno consiguió salvar los muebles gracias a acuerdos conseguidos entre la noche del martes y la mañana de este mismo miércoles para recabar el voto favorable del Partido Nacionalista Vasco y de los liberales de Ciudadanos, garantizando la viabilidad de la votación in extremis.

Ante las críticas de la oposición, Sánchez defendió que "el estado de alarma no es ningún ardid para limitar libertades", añadiendo que "no hay una sola libertad vulnerada, solo limitadas las de circulación y de reunión para impedir el contagio".

También lanzó un recordatorio de que la pandemia de coronavirus es un escenario inédito, por lo que, a su modo de ver, es necesario extremar las precauciones siendo conscientes de que "vamos ganando la batalla contra la pandemia" pero "el virus no se ha marchado" y "hay que estar preparados para gobernar esta transición hacia una nueva normalidad".

"Para comprender el riesgo que aún corremos, pensemos que un solo contagiado desde el extremo oriental de Asia puso en peligro a toda la humanidad en menos de 100 días", recordó Sánchez, antes de añadir que relajarse ahora "sería una irresponsabilidad absoluta que se traduciría en vidas perdidas".

"Levantar antes de tiempo el estado de alarma sería desproteger a los españoles frente al virus. Y no hay propósito político noble que justifique dar ese paso", insistió.

Finalmente, el Gobierno de Sánchez consiguió los apoyos para ampliar el estado de alarma, pero incluso los partidos que votaron a favor advirtieron que en el futuro serán necesarias otras fórmulas para gestionar la crisis, lo que apunta a que esta cuarta prórroga puede ser la última, aunque el jefe del Ejecutivo no descarta por el momento ningún escenario y se limita a decir que actuará en función de lo que requieran las circunstancias. (Sputnik)