Moscú, 7 may (Sputnik).- Se requieren al menos 18 meses para obtener una vacuna contra covid-19, dijo a Sputnik el director general de la empresa rusa Biocad, Dmitri Morózov.De unas 70 vacunas candidatas seleccionadas en abril por la Organización Mundial de la Salud (OMS), nueve se están desarrollando en Rusia, entre ellas tres por iniciativa o con la participación de Biocad.
"Si hablamos del desarrollo del producto, se necesita un año y medio por lo menos. La producción industrial suele montarse paralelamente a los ensayos clínicos, pero hay etapas que uno no puede saltarse: así, hay que esperar 30 días para comprobar la eficacia de una vacuna en ratones", señaló Morózov.
El ejecutivo de Biocad calificó de anticuadas las normativas sobre el peritaje de los fármacos en Rusia y opinó que el Estado podría agilizar la respuesta a los retos actuales.
"Oficialmente, no podemos consultar con expertos del organismo regulador a la hora de perfilar las pruebas clínicas. Hay mucha subjetividad, opacidad y hermetismo en la toma de decisiones", lamentó.
Las empresas dedicadas a la innovación en Rusia, a juicio de Morózov, se encuentran en una situación desventajosa frente a sus colegas de otros países.
"Las compañías extranjeras pueden comunicarse con el regulador con total transparencia, intercambiar conocimientos y acceder más rápido a productos punteros, mientras que nosotros no [...] Llevo más de cinco años viendo esa situación y, lamentablemente, nada cambia", constató.
A la pregunta de cuándo Biocad espera finalizar los ensayos clínicos de una vacuna contra el coronavirus, Morózov rehusó mencionar una fecha exacta.
"No puedo decirlo, todo dependerá de cómo se comporte. Confío en que vamos a presentar al menos dos tipos de vacunas en el mercado".
La compañía Biocad aprovecha su experiencia en materia del desarrollo de vacunas contra el cáncer para crear un prototipo de vacuna encapsulada en liposomas de mARN contra covid-19. Paralelamente se dedica al proyecto de vacuna viva atenuada a partir del virus de la gripe, en cooperación con el Instituto de medicina experimental (IEM), y colabora con el centro ruso de virología y biotecnologías Vektor en el desarrollo de otro producto, basado en la vacuna contra la estomatitis vesicular. (Sputnik)