Moscú, 5 may (Sputnik).- El expresidente boliviano, Evo Morales, admitió que fue un error haber invitado a la Organización de Estados Americanos (OEA) como observadora de los comicios de octubre pasado, porque se prestó para el golpe de Estado e insistió en un fraude que no ocurrió.
"Fue un error haber invitado a la OEA. Pero mi responsabilidad era que no hubiera muertos", dijo Morales en entrevista con Radio Sputnik en la cual analiza lo sucedido durante el proceso electoral y los meses posteriores, incluso durante el periodo de pandemia que afecta al país suramericano.
Según el mandatario, tomó la decisión de renunciar "para evitar muertos y heridos, para que los grupos fascistas y racistas no quemen las casas de autoridades, ministros, asambleístas y de nuestros familiares. Cedí bastante. Hasta antes de mi renuncia, había dos muertos. Ninguno por bala. Siempre recomendé a la policía y a las FFAA que debían cuidar al pueblo."
Morales, quien gobernó Bolivia de 2006 a 2019, recordó que "el derecho a la vida está por encima de cualquier otro para mí. Renuncié para evitar enfrentamientos. Y, no obstante, al otro día, hubo muertos. A la semana siguiente ya había 20 muertos".
"Después de promulgar la ley para las elecciones, la dictadura dijo 'por la vida'. ¿Qué moral tiene para hablar de la vida la dictadura, cuando usó armas para matar al pueblo? Ahora los mata de hambre y con el coronavirus. Médicos y policías han muerto por el coronavirus. La policía está amotinada y no quiere salir por miedo", enfatizó.
Por otra parte, admitió no saber si cometió un error o no con su actuación y espera que sea la historia quien lo juzgue y le dé o le quite la razón: "No sé si cometí un error: la historia me juzgará"
Sin embargo, está convencido de que no hubo fraude: "Lo que sí puedo asegurar que no hubo es fraude. La OEA observó que en 226 mesas hubo irregularidades. En ese caso, según la ley boliviana, debe realizarse una nueva votación en esas mesas. Bolivia tiene más de 300 mil mesas. 226 mesas es el 0,05 por ciento de votantes. Sumados todos los votos, los nuestros y los de la derecha, ganamos en primera vuelta. El tema del fraude es un invento para el golpe".
Recordó también que "Bolivia está siendo gobernada por una agente de la CIA. La señora Áñez tiene contacto con el presidente de EEUU, un abierto sometimiento. El actual ministro de Salud era médico de cabecera de la embajada de EEUU. Ha vuelto la DEA. La DEA ha vuelto a perseguir a dirigentes del Trópico. Entraron doce miembros a perseguir dirigentes. Que sepa el pueblo argentino y el boliviano, que dirigentes del Trópico, que expresan solidaridad con las familias pobres, llevando fruta, están siendo detenidos".
Evo Morales, de 60 años, fue el sexagésimo quinto presidente de Bolivia y gobernó desde el 22 de enero de 2006 hasta el 10 de noviembre de 2019.
Fue sucedido por el gobierno de facto de Jeanine Áñez, entonces vicepresidenta de la Cámara de Senadores y la cuarta persona en la escala de sucesión luego del vicepresidente, el líder de los senadores y el de los diputados. (Sputnik)
"Fue un error haber invitado a la OEA. Pero mi responsabilidad era que no hubiera muertos", dijo Morales en entrevista con Radio Sputnik en la cual analiza lo sucedido durante el proceso electoral y los meses posteriores, incluso durante el periodo de pandemia que afecta al país suramericano.
Según el mandatario, tomó la decisión de renunciar "para evitar muertos y heridos, para que los grupos fascistas y racistas no quemen las casas de autoridades, ministros, asambleístas y de nuestros familiares. Cedí bastante. Hasta antes de mi renuncia, había dos muertos. Ninguno por bala. Siempre recomendé a la policía y a las FFAA que debían cuidar al pueblo."
Morales, quien gobernó Bolivia de 2006 a 2019, recordó que "el derecho a la vida está por encima de cualquier otro para mí. Renuncié para evitar enfrentamientos. Y, no obstante, al otro día, hubo muertos. A la semana siguiente ya había 20 muertos".
"Después de promulgar la ley para las elecciones, la dictadura dijo 'por la vida'. ¿Qué moral tiene para hablar de la vida la dictadura, cuando usó armas para matar al pueblo? Ahora los mata de hambre y con el coronavirus. Médicos y policías han muerto por el coronavirus. La policía está amotinada y no quiere salir por miedo", enfatizó.
Por otra parte, admitió no saber si cometió un error o no con su actuación y espera que sea la historia quien lo juzgue y le dé o le quite la razón: "No sé si cometí un error: la historia me juzgará"
Sin embargo, está convencido de que no hubo fraude: "Lo que sí puedo asegurar que no hubo es fraude. La OEA observó que en 226 mesas hubo irregularidades. En ese caso, según la ley boliviana, debe realizarse una nueva votación en esas mesas. Bolivia tiene más de 300 mil mesas. 226 mesas es el 0,05 por ciento de votantes. Sumados todos los votos, los nuestros y los de la derecha, ganamos en primera vuelta. El tema del fraude es un invento para el golpe".
Recordó también que "Bolivia está siendo gobernada por una agente de la CIA. La señora Áñez tiene contacto con el presidente de EEUU, un abierto sometimiento. El actual ministro de Salud era médico de cabecera de la embajada de EEUU. Ha vuelto la DEA. La DEA ha vuelto a perseguir a dirigentes del Trópico. Entraron doce miembros a perseguir dirigentes. Que sepa el pueblo argentino y el boliviano, que dirigentes del Trópico, que expresan solidaridad con las familias pobres, llevando fruta, están siendo detenidos".
Evo Morales, de 60 años, fue el sexagésimo quinto presidente de Bolivia y gobernó desde el 22 de enero de 2006 hasta el 10 de noviembre de 2019.
Fue sucedido por el gobierno de facto de Jeanine Áñez, entonces vicepresidenta de la Cámara de Senadores y la cuarta persona en la escala de sucesión luego del vicepresidente, el líder de los senadores y el de los diputados. (Sputnik)
