Moscú, 12 may (Sputnik).- El consorcio Kret, que forma parte de la corporación estatal rusa Rostec, expresó este martes sus condolencias a los familiares de las personas que murieron en los incendios en los hospitales de San Petersburgo y Moscú.
"Expresamos nuestras condolencias a las familias que perdieron a sus seres más queridos. Cualesquiera que sean las causas de lo ocurrido es una tragedia para todos nosotros", comentaron desde Kret, que pidió no apresurarse con las conclusiones y esperar los resultados de las investigaciones oficiales.
Los incendios en el hospital Spasokukotski en Moscú y en el hospital San Jorge en San Petersburgo, donde atienden a pacientes con el covid-19, se produjeron el 9 y el 12 mayo, respectivamente. En el primero de los casos perdió la vida una paciente que estaba conectada a un respirador artificial.
Ante esta situación el Servicio Federal de Vigilancia Sanitaria ruso (Roszdravnadzor) decidió verificar la "calidad y seguridad" de los respiradores instalados en esos centros médicos.
En el hospital de San Petersburgo el incendio se llevó la vida de cinco pacientes, otros 150 fueron evacuados. El siniestro lo pudo haber provocado un respirador, según declaró el Ministerio de Situaciones de Emergencia en San Petersburgo.
El consorcio Kret había comentado a Sputnik que la planta UPZ, situada en la región de los Urales, suministró respiradores a San Petersburgo, pero se desconoce cuáles se incendiaron.
Por su parte, fuentes en los servicios encargados de investigar lo ocurrido revelaron que los aparatos que pudieron provocar los incendios en el hospital de Moscú y en el hospital de San Petersburgo fueron producidos en la misma fábrica de los Urales.
Mientras, la corporación Rostec sigue estudiando la situación en los hospitales donde se produjeron los incendios. (Sputnik)
"Expresamos nuestras condolencias a las familias que perdieron a sus seres más queridos. Cualesquiera que sean las causas de lo ocurrido es una tragedia para todos nosotros", comentaron desde Kret, que pidió no apresurarse con las conclusiones y esperar los resultados de las investigaciones oficiales.
Los incendios en el hospital Spasokukotski en Moscú y en el hospital San Jorge en San Petersburgo, donde atienden a pacientes con el covid-19, se produjeron el 9 y el 12 mayo, respectivamente. En el primero de los casos perdió la vida una paciente que estaba conectada a un respirador artificial.
Ante esta situación el Servicio Federal de Vigilancia Sanitaria ruso (Roszdravnadzor) decidió verificar la "calidad y seguridad" de los respiradores instalados en esos centros médicos.
En el hospital de San Petersburgo el incendio se llevó la vida de cinco pacientes, otros 150 fueron evacuados. El siniestro lo pudo haber provocado un respirador, según declaró el Ministerio de Situaciones de Emergencia en San Petersburgo.
El consorcio Kret había comentado a Sputnik que la planta UPZ, situada en la región de los Urales, suministró respiradores a San Petersburgo, pero se desconoce cuáles se incendiaron.
Por su parte, fuentes en los servicios encargados de investigar lo ocurrido revelaron que los aparatos que pudieron provocar los incendios en el hospital de Moscú y en el hospital de San Petersburgo fueron producidos en la misma fábrica de los Urales.
Mientras, la corporación Rostec sigue estudiando la situación en los hospitales donde se produjeron los incendios. (Sputnik)
