Moscú, 14 may (Sputnik).- El coronavirus se utiliza para ajustar las cuentas geopolíticas, en Occidente se avivó la rusofobia durante la pandemia, declaró este jueves el vicecanciller ruso Serguéi Riabkov, agregando que es una tendencia preocupante.
"Se intenta presentar la ayuda médica de Rusia y China como el deseo de usar este acto humanitario para fortalecer la influencia geopolítica (...). Preocupa especialmente la aspiración a utilizar el tema del coronavirus como un pretexto para menospreciar el derecho internacional y ganarse las ventajas tácticas para ajustar cuentas con los Gobiernos indeseables o con los rivales geopolíticos", señaló al presentar el informe "No embrutecer en un mundo que se desgrana" del Club Valdái.
El diplomático dijo lamentar que el coronovarus, en vez de llevar a la atenuación de las divergencias geopolíticas, intensificó la confrontación ideológica e informativa.
"Moscú sigue con preocupación la actitud de Washington respecto a China, nuestro socio estratégico, sosteniendo que no existe ningún fundamento para reprocharle que algo se haya hecho inoportunamente o incorrectamente durante todo el período de lucha contra el covid-19", señaló .
Riabkov llamó la atención de que políticos, diplomáticos y personalidades del poder ejecutivo de Washington multiplican de hecho a diario sus pretensiones a China, intentando imponer una discusión anti-China a toda la comunidad internacional.
Señaló que es necesario fortalecer a la ONU para buscar decisiones globales en la lucha contra la pandemia, en vez de intentar aprovecharse de la actual situación para minar los mecanismos de Naciones Unidas.
Al referirse a las consecuencias de la pandemia para la economía, dijo que el grado de la caída de la actividad empresarial podrá evaluarse más tarde y al mismo tiempo expresó la seguridad de que la "gran cuarentena" provocará estragos en la economía mundial.
Desde el 11 de marzo, la Organización Mundial de la Salud califica como pandemia la enfermedad covid-19 causada por el coronavirus SARS-CoV-2 detectado en la ciudad china de Wuhan a finales de 2019.
A escala global se han registrado hasta ahora más de 4,35 millones de casos de infección por el nuevo coronavirus, incluidos más de 297.000 decesos, según la universidad estadounidense Johns Hopkins. (Sputnik)
"Se intenta presentar la ayuda médica de Rusia y China como el deseo de usar este acto humanitario para fortalecer la influencia geopolítica (...). Preocupa especialmente la aspiración a utilizar el tema del coronavirus como un pretexto para menospreciar el derecho internacional y ganarse las ventajas tácticas para ajustar cuentas con los Gobiernos indeseables o con los rivales geopolíticos", señaló al presentar el informe "No embrutecer en un mundo que se desgrana" del Club Valdái.
El diplomático dijo lamentar que el coronovarus, en vez de llevar a la atenuación de las divergencias geopolíticas, intensificó la confrontación ideológica e informativa.
"Moscú sigue con preocupación la actitud de Washington respecto a China, nuestro socio estratégico, sosteniendo que no existe ningún fundamento para reprocharle que algo se haya hecho inoportunamente o incorrectamente durante todo el período de lucha contra el covid-19", señaló .
Riabkov llamó la atención de que políticos, diplomáticos y personalidades del poder ejecutivo de Washington multiplican de hecho a diario sus pretensiones a China, intentando imponer una discusión anti-China a toda la comunidad internacional.
Señaló que es necesario fortalecer a la ONU para buscar decisiones globales en la lucha contra la pandemia, en vez de intentar aprovecharse de la actual situación para minar los mecanismos de Naciones Unidas.
Al referirse a las consecuencias de la pandemia para la economía, dijo que el grado de la caída de la actividad empresarial podrá evaluarse más tarde y al mismo tiempo expresó la seguridad de que la "gran cuarentena" provocará estragos en la economía mundial.
Desde el 11 de marzo, la Organización Mundial de la Salud califica como pandemia la enfermedad covid-19 causada por el coronavirus SARS-CoV-2 detectado en la ciudad china de Wuhan a finales de 2019.
A escala global se han registrado hasta ahora más de 4,35 millones de casos de infección por el nuevo coronavirus, incluidos más de 297.000 decesos, según la universidad estadounidense Johns Hopkins. (Sputnik)
