Beirut, 5 may (Sputnik).- La baja incidencia del nuevo coronavirus en Siria no quiere decir que el país esté fuera de peligro, pues aún sigue siendo posible un brote "catastrófico" de la enfermedad en la nación árabe, declaró el presidente sirio, Bashar Asad.
"Las cifras actuales no son garantía de que no haya un brote en los próximos días y que dentro de unas semanas no nos enfrentemos a una gran catástrofe que exceda nuestras capacidades", advirtió Asad en una reunión con la comisión gubernamental anticoronavrius.
El presidente observó que aunque "el número de los enfermos es relativamente bajo", la mortalidad "es una evidencia clara".
"El número de los muertos no se puede ocultar y por ahora son pocos, pero esto no quiere decir que ya estemos fuera de peligro", dijo.
Según los últimos datos oficiales, Siria ha registrado 44 casos del nuevo coronavirus, incluyendo tres letales. (Sputnik)
"Las cifras actuales no son garantía de que no haya un brote en los próximos días y que dentro de unas semanas no nos enfrentemos a una gran catástrofe que exceda nuestras capacidades", advirtió Asad en una reunión con la comisión gubernamental anticoronavrius.
El presidente observó que aunque "el número de los enfermos es relativamente bajo", la mortalidad "es una evidencia clara".
"El número de los muertos no se puede ocultar y por ahora son pocos, pero esto no quiere decir que ya estemos fuera de peligro", dijo.
Según los últimos datos oficiales, Siria ha registrado 44 casos del nuevo coronavirus, incluyendo tres letales. (Sputnik)
