Moscú, 14 may (Sputnik).- El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur) llamó este jueves a apoyar la salud mental de los refugiados y desplazados afectada gravemente por las consecuencias de la pandemia del nuevo coronavirus.
"Сon el coronavirus causando una gran aflicción física y mental, la necesidad de invertir en unos servicios continuos de salud, incluida la salud mental, y garantizar su disponibilidad a todos es tan evidente y crítica como siempre", declaró el alto comisionado de la ONU para los refugiados, Filippo Grandi, en un comunicado en la página web de la agencia.
Destacó que el 84 por ciento de los refugiados de todo el mundo se encuentran actualmente en los países en desarrollo, y su acceso a una atención profesional en el ámbito de la salud mental, que ya era muy limitado antes de la pandemia, resulta todavía más difícil.
Teniendo en cuenta el enorme daño social y económico causado por la pandemia, Acnur está preocupado porque para muchos refugiados la pérdida de ingresos y medios de subsistencia puede desembocar en problemas psicosociales.
"El miedo a la infección, las medidas de confinamiento y aislamiento, el estigma, la discriminación, la pérdida de recursos y la incertidumbre sobre el futuro son factores que contribuyen", afirmó Grandi.
Además, se señala que las personas que previamente encontraron apoyo en las reuniones de amigos o prácticas religiosas ya no pueden obtenerlo debido a las normas de distanciamiento social.
Acnur enfatizó también que se hace cada vez más difícil prestar asistencia con el cierre de fronteras y los viajes restringidos durante la pandemia, aunque aseguró que trata de encontrar opciones para atender a los necesitados.
En particular, según el comunicado publicado, algunos servicios de apoyo a la salud mental se prestan a distancia a través de internet o líneas telefónicas de urgencia multilingües, en casos graves la agencia envía a los médicos para que visiten a los pacientes en casa y garanticen que tengan todos los medicamentos necesarios. (Sputnik)
"Сon el coronavirus causando una gran aflicción física y mental, la necesidad de invertir en unos servicios continuos de salud, incluida la salud mental, y garantizar su disponibilidad a todos es tan evidente y crítica como siempre", declaró el alto comisionado de la ONU para los refugiados, Filippo Grandi, en un comunicado en la página web de la agencia.
Destacó que el 84 por ciento de los refugiados de todo el mundo se encuentran actualmente en los países en desarrollo, y su acceso a una atención profesional en el ámbito de la salud mental, que ya era muy limitado antes de la pandemia, resulta todavía más difícil.
Teniendo en cuenta el enorme daño social y económico causado por la pandemia, Acnur está preocupado porque para muchos refugiados la pérdida de ingresos y medios de subsistencia puede desembocar en problemas psicosociales.
"El miedo a la infección, las medidas de confinamiento y aislamiento, el estigma, la discriminación, la pérdida de recursos y la incertidumbre sobre el futuro son factores que contribuyen", afirmó Grandi.
Además, se señala que las personas que previamente encontraron apoyo en las reuniones de amigos o prácticas religiosas ya no pueden obtenerlo debido a las normas de distanciamiento social.
Acnur enfatizó también que se hace cada vez más difícil prestar asistencia con el cierre de fronteras y los viajes restringidos durante la pandemia, aunque aseguró que trata de encontrar opciones para atender a los necesitados.
En particular, según el comunicado publicado, algunos servicios de apoyo a la salud mental se prestan a distancia a través de internet o líneas telefónicas de urgencia multilingües, en casos graves la agencia envía a los médicos para que visiten a los pacientes en casa y garanticen que tengan todos los medicamentos necesarios. (Sputnik)
