Ginebra (Suiza), 1 may (Sputnik).- La Oficina de la Alta Comisionada para los Derechos Humanos (Acnudh) está preocupada por el aumento de violencia en el Líbano en medio de la pandemia del covid-19, expresó en una nota de prensa el portavoz de esa entidad de las Naciones Unidas, Rupert Colville.
"Estamos profundamente preocupados por la reanudación de la violencia en el Libano esta semana que se cobró la vida de un manifestante y dejó heridos docenas de civiles y agentes del orden público, así como causó daños significativos y destrucciones de la propiedad pública y privada", manifestó Colville.
Las protestas por las reformas económicas se reanudaron en el Líbano esta semana, a pesar de las medidas de confinamiento impuestas por las autoridades para frenar la propagación del coronavirus.
Según los datos de Acnudh, del 26 al 30 de abril los enfrentamientos violentos entre los manifestantes y las fuerzas del orden provocaron un muerto y al menos 77 heridos entre civiles.
Mientras, las Fuerzas Armadas del Líbano informaron de 159 heridos, de los cuales 15 en estado crítico, en sus filas.
"Tenemos entendido que las Fuerzas Armadas del Líbano emplearon gas lacrimógeno y balas de goma y dispararon municiones reales al aire", dijo Colville, "los manifestantes, por su parte, habrían utilizado gas lacrimógeno, granadas, cócteles molotov, cadenas de hierro, palos de madera y otras armas".
Además, Acnudh recibió informaciones sobre las violaciones relacionadas con el uso de fuerza por parte del Ejército.
"Recordamos a los agentes del orden público que están obligados a respetar las normas y estándares internacionales del uso de la fuerza, en particular, los principios de legalidad, necesidad y proporcionalidad", expresó Colville a la vez de recordar a los manifestantes que la ley protege solo las reuniones pacíficas, por lo cual deben abstenerse de la violencia.
Asimismo subrayó que ante la situación actual de la pandemia, las personas tienen el derecho a participar en eventos públicos para expresar su opinión siempre y cuando se garantice la distancia física entre los participantes para prevenir los contagios.
Una nueva serie de manifestaciones masivas estalló esta semana en diferentes partes del Líbano tras una fuerte caída de la moneda nacional, la libra libanesa, frente al dólar.
El jueves el presidente del país, Michel Aoun, anunció que el Gobierno aprobó un plan para salir de la crisis financiera.
El Líbano vive una fuerte crisis económica, en medio de la cual estallaron en octubre pasado protestas masivas en contra del Gobierno, la división sectaria del país y la corrupción de la clase política.
Las manifestaciones forzaron la dimisión del Gobierno de Saad Hariri, y en diciembre el presidente libanés nombró como primer ministro a Hassan Diab, al que le encargó formar un nuevo Gabinete. El nuevo Gobierno libanés se formó el 21 de enero.
La situación en el Líbano se ve exacerbada por el régimen de emergencia por el nuevo coronavirus, en vigor hasta el 11 de mayo. (Sputnik)
"Estamos profundamente preocupados por la reanudación de la violencia en el Libano esta semana que se cobró la vida de un manifestante y dejó heridos docenas de civiles y agentes del orden público, así como causó daños significativos y destrucciones de la propiedad pública y privada", manifestó Colville.
Las protestas por las reformas económicas se reanudaron en el Líbano esta semana, a pesar de las medidas de confinamiento impuestas por las autoridades para frenar la propagación del coronavirus.
Según los datos de Acnudh, del 26 al 30 de abril los enfrentamientos violentos entre los manifestantes y las fuerzas del orden provocaron un muerto y al menos 77 heridos entre civiles.
Mientras, las Fuerzas Armadas del Líbano informaron de 159 heridos, de los cuales 15 en estado crítico, en sus filas.
"Tenemos entendido que las Fuerzas Armadas del Líbano emplearon gas lacrimógeno y balas de goma y dispararon municiones reales al aire", dijo Colville, "los manifestantes, por su parte, habrían utilizado gas lacrimógeno, granadas, cócteles molotov, cadenas de hierro, palos de madera y otras armas".
Además, Acnudh recibió informaciones sobre las violaciones relacionadas con el uso de fuerza por parte del Ejército.
"Recordamos a los agentes del orden público que están obligados a respetar las normas y estándares internacionales del uso de la fuerza, en particular, los principios de legalidad, necesidad y proporcionalidad", expresó Colville a la vez de recordar a los manifestantes que la ley protege solo las reuniones pacíficas, por lo cual deben abstenerse de la violencia.
Asimismo subrayó que ante la situación actual de la pandemia, las personas tienen el derecho a participar en eventos públicos para expresar su opinión siempre y cuando se garantice la distancia física entre los participantes para prevenir los contagios.
Una nueva serie de manifestaciones masivas estalló esta semana en diferentes partes del Líbano tras una fuerte caída de la moneda nacional, la libra libanesa, frente al dólar.
El jueves el presidente del país, Michel Aoun, anunció que el Gobierno aprobó un plan para salir de la crisis financiera.
El Líbano vive una fuerte crisis económica, en medio de la cual estallaron en octubre pasado protestas masivas en contra del Gobierno, la división sectaria del país y la corrupción de la clase política.
Las manifestaciones forzaron la dimisión del Gobierno de Saad Hariri, y en diciembre el presidente libanés nombró como primer ministro a Hassan Diab, al que le encargó formar un nuevo Gabinete. El nuevo Gobierno libanés se formó el 21 de enero.
La situación en el Líbano se ve exacerbada por el régimen de emergencia por el nuevo coronavirus, en vigor hasta el 11 de mayo. (Sputnik)
