París, 6 abr (Sputnik).- Los trabajadores del sexo de Francia solicitaron al Gobierno crear un fondo de emergencia que les compense la caída de ingresos durante el régimen de confinamiento impuesto por la epidemia del coronavirus, según informa la Federación Paraguas Rojo, que agrupa a las mayores asociaciones de ese sector.
El número de contagios con el coronavirus SARS-CoV-2 en Francia supera los 98.000, según los últimos datos oficiales. Más de 8.900 personas fallecieron.
"Exigimos un fondo de emergencia que permita a los trabajadores de sexo respetar lo mejor posible el decreto de confinamiento", dice el comunicado publicado en la web de la federación.
Añade que "hay que establecer, por lo menos para el período de confinamiento, un ingreso mínimo decente e incondicional (...) para las personas sin ingresos. En caso contrario, los trabajadores del sexo se verán obligados a continuar trabajando y podrán poner en peligro su propia salud y la de sus clientes".
La federación afirma también que a causa de las restricciones algunos trabajadores sexuales no tienen alojamiento.
Además, el comunicado llama a las autoridades a luchar contra la discriminación y la estigmatización de trabajadores del sexo que aumentó ante la epidemia, así como tomar medidas contra la violencia doméstica que enfrentan.
Las autoridades de Francia adoptaron en 2016 una ley que prevé que una persona que acuda a los servicios de sexo pagado puede enfrentar una multa de 1.500 euros. En caso de reincidencia, la multa puede aumentar hasta 3.500 euros. (Sputnik)
El número de contagios con el coronavirus SARS-CoV-2 en Francia supera los 98.000, según los últimos datos oficiales. Más de 8.900 personas fallecieron.
"Exigimos un fondo de emergencia que permita a los trabajadores de sexo respetar lo mejor posible el decreto de confinamiento", dice el comunicado publicado en la web de la federación.
Añade que "hay que establecer, por lo menos para el período de confinamiento, un ingreso mínimo decente e incondicional (...) para las personas sin ingresos. En caso contrario, los trabajadores del sexo se verán obligados a continuar trabajando y podrán poner en peligro su propia salud y la de sus clientes".
La federación afirma también que a causa de las restricciones algunos trabajadores sexuales no tienen alojamiento.
Además, el comunicado llama a las autoridades a luchar contra la discriminación y la estigmatización de trabajadores del sexo que aumentó ante la epidemia, así como tomar medidas contra la violencia doméstica que enfrentan.
Las autoridades de Francia adoptaron en 2016 una ley que prevé que una persona que acuda a los servicios de sexo pagado puede enfrentar una multa de 1.500 euros. En caso de reincidencia, la multa puede aumentar hasta 3.500 euros. (Sputnik)
