Río de Janeiro (Brasil), 24 abr (Sputnik).-La ciudad brasileña de San Pablo (sureste) abrirá en los próximos días 13.000 nuevas sepulturas en sus cementerios para crear nuevos espacios para las víctimas de covid-19 (la enfermedad causada por el nuevo coronavirus), ante el aumento exponencial de casos registrado en los últimos días.
Según informó la alcaldía en un comunicado, se abrirán "cerca de 13.000 sepulturas en los cementerios de la ciudad", repartidos de la siguiente forma: 8.000 plazas en Vila Formosa, 2.000 en Vila Cachoeirinha y 3.000 en el cementerio de San Luis.
Además, ya se contrató a 220 sepultureros extra y se contratará a 200 profesionales más para el periodo nocturno en caso de que lleguen a hacerse más de 400 entierros al día.
Las autoridades municipales también presentaron algunas medidas de seguridad, como la suspensión de velorios para víctimas de covid-19 en toda la ciudad a partir de este sábado.
El alcalde de la ciudad, Bruno Covas, aseguró en rueda de prensa que el entierro de los muertos por covid-19 es un "desafío" y confió en no llegar a la situación que se vivió en Nueva York o en la ecuatoriana Guayaquil y las dificultades para enterrar los cadáveres.
"Lo peor aún está por llegar", advirtió.
San Paulo es el estado brasileño más afectado por la pandemia del SARS-Cov-2, con 1.345 fallecidos y 16.740 personas contagiadas, según los datos oficiales más recientes, divulgados el jueves por el ministerio de Salud. (Sputnik)
Según informó la alcaldía en un comunicado, se abrirán "cerca de 13.000 sepulturas en los cementerios de la ciudad", repartidos de la siguiente forma: 8.000 plazas en Vila Formosa, 2.000 en Vila Cachoeirinha y 3.000 en el cementerio de San Luis.
Además, ya se contrató a 220 sepultureros extra y se contratará a 200 profesionales más para el periodo nocturno en caso de que lleguen a hacerse más de 400 entierros al día.
Las autoridades municipales también presentaron algunas medidas de seguridad, como la suspensión de velorios para víctimas de covid-19 en toda la ciudad a partir de este sábado.
El alcalde de la ciudad, Bruno Covas, aseguró en rueda de prensa que el entierro de los muertos por covid-19 es un "desafío" y confió en no llegar a la situación que se vivió en Nueva York o en la ecuatoriana Guayaquil y las dificultades para enterrar los cadáveres.
"Lo peor aún está por llegar", advirtió.
San Paulo es el estado brasileño más afectado por la pandemia del SARS-Cov-2, con 1.345 fallecidos y 16.740 personas contagiadas, según los datos oficiales más recientes, divulgados el jueves por el ministerio de Salud. (Sputnik)
