Moscú, 14 abr (Sputnik).- Rusia no planea pedir a la Unión Europea (UE) el levantamiento de las sanciones, afirmó el ministro de Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov.
"Hablamos de las sanciones varias veces, es un tema que no abordaremos. Si la UE comprende que este método agotó sus posibilidades y rechaza las decisiones tomadas en 2014, estaremos dispuestos a hacer lo mismo, pero no planeamos pedir que lo haga", declaró Lavrov al contestar a preguntas de los periodistas durante una videoconferencia.
Precisó que Rusia, cuando sus socios le fallaron y abandonaron sus obligaciones en muchos asuntos, tomó un camino que debe asegurarle la autosuficiencia frente a todos los cambios de ánimo de los socios occidentales; sin embargo, esto no significará el aislamiento.
"Siempre estamos abiertos a una cooperación de pleno valor, de iguales derechos y mutuamente provechosa, pero tenemos que tener en cuenta cómo actuó Occidente después de 2014, tenemos que asegurarnos ante la posible repetición de tales excesos en la conducta de nuestros socios occidentales", subrayó el canciller ruso.
Según él, Moscú está en contra de las sanciones pero no dará prioridad absoluta a su levantamiento en sus relaciones con la UE sino que planea concentrarse en la agenda interna del país y en el desarrollo de relaciones con los que están dispuestos a tenerlas sin reserva.
Las relaciones entre Rusia y Occidente entraron en un periodo de tensión en 2014, después de que Crimea se incorporara al territorio ruso tras un referendo con un aplastante sí, y estallara el conflicto armado en el este de Ucrania.
EEUU, la UE y otros países impusieron sanciones a Rusia por lo que consideran la "anexión ilegal" de Crimea y por su presunta implicación en el conflicto en el este ucraniano.
Moscú, que insiste en la legalidad de la adhesión de Crimea y rechaza ser parte de la crisis en Donbás, respondió a las sanciones occidentales con un embargo agroalimentario. (Sputnik)
"Hablamos de las sanciones varias veces, es un tema que no abordaremos. Si la UE comprende que este método agotó sus posibilidades y rechaza las decisiones tomadas en 2014, estaremos dispuestos a hacer lo mismo, pero no planeamos pedir que lo haga", declaró Lavrov al contestar a preguntas de los periodistas durante una videoconferencia.
Precisó que Rusia, cuando sus socios le fallaron y abandonaron sus obligaciones en muchos asuntos, tomó un camino que debe asegurarle la autosuficiencia frente a todos los cambios de ánimo de los socios occidentales; sin embargo, esto no significará el aislamiento.
"Siempre estamos abiertos a una cooperación de pleno valor, de iguales derechos y mutuamente provechosa, pero tenemos que tener en cuenta cómo actuó Occidente después de 2014, tenemos que asegurarnos ante la posible repetición de tales excesos en la conducta de nuestros socios occidentales", subrayó el canciller ruso.
Según él, Moscú está en contra de las sanciones pero no dará prioridad absoluta a su levantamiento en sus relaciones con la UE sino que planea concentrarse en la agenda interna del país y en el desarrollo de relaciones con los que están dispuestos a tenerlas sin reserva.
Las relaciones entre Rusia y Occidente entraron en un periodo de tensión en 2014, después de que Crimea se incorporara al territorio ruso tras un referendo con un aplastante sí, y estallara el conflicto armado en el este de Ucrania.
EEUU, la UE y otros países impusieron sanciones a Rusia por lo que consideran la "anexión ilegal" de Crimea y por su presunta implicación en el conflicto en el este ucraniano.
Moscú, que insiste en la legalidad de la adhesión de Crimea y rechaza ser parte de la crisis en Donbás, respondió a las sanciones occidentales con un embargo agroalimentario. (Sputnik)
