Moscú, 12 abr (Sputnik).- Rusia en su política en el mercado petroleo considera que los precios del petróleo deber reflejar un equilibrio para los productores y los consumidores, afirmó el ministro ruso de Energía, Alexandr Nóvak.
"En nuestra política, cuando nos orientamos en el marco de las relaciones con otros países sobre varias transacciones, creemos que no debemos inflar los precios, debemos mantenerlos de tal manera que el petróleo se consume en el mundo y que el consumidor esté interesado" en las compras, dijo Nóvak al canal Rossiya 1.
Añadió que "al mismo, los precios no deben ser bajos, para evitar el déficit en el futuro" y que la caída de precios en el nivel muy bajo puede causar que el sector se quede sin inversiones.
Además Nóvak expresó la seguridad de que el país podrá hacer frente a la situación actual en sector petrolero.
"Sin duda, hoy la situación es excepcional, bastante de estrés, están trabajando todos: el Gobierno en general, 24 horas al día y sin días libres, pero estoy seguro de que es el período que debemos vivir", afirmó el ministro.
Recordó que "también en 2008 y 2009 vivimos este tipo de eventos de crisis, cuando el mercado estaba cayendo en general y hubo crisis mundial".
"Pero estoy seguro de que podremos hacer frente; para ello tenemos todo: el deseo, las competencias, el apoyo de las autoridades, del presidente del Gobierno y del presidente", dijo Nóvak.
Advirtió, sin embargo, que el proceso de salid de la situación actual en el mercado petrolero será bastante larga, hasta los finales de 2020, como mínimo.
El pasado 9 de abril, los países agrupados en la alianza OPEP+, a excepción de México, acordaron en una reunión extraordinaria un plan de recortes de la producción petrolera en tres etapas en comparación con los niveles de octubre de 2018.
El acuerdo prevé en la primera etapa, entre mayo y junio, un recorte 10 mb/d.
Durante la segunda etapa, de julio a diciembre, la reducción pasaría a ser de 8 mb/d y durante la tercera, de enero de 2021 a abril de 2022, de 6 mb/d.
La OPEP+ subrayó que el acuerdo está condicionado al consentimiento de México.
El presidente mexicano, Andrés Manuel López Obrador, anunció el viernes que su país reducirá su producción de petróleo en 100.000 barriles diarios, esto es un 5,5 por ciento y no un 23 por ciento como solicitaban los países de OPEP+, tras un acuerdo con su par estadounidense, Donald Trump.
Por su parte, Trump informó que EEUU ofreció ayuda a México para que este país pueda recortar su producción de petróleo en línea con lo acordado por los países que integran la OPEP+.
El pasado 6 de marzo, la OPEP y diez productores independientes (Azerbaiyán, Bahréin, Brunéi, Kazajistán, Malasia, México, Omán, Rusia, Sudán y Sudán del Sur) pusieron fin al acuerdo sobre los recortes petroleros más allá del 1 de abril al no lograr consensuar una prórroga de la iniciativa que estaba vigente desde principios de 2017.
Mientras Rusia y otros productores independientes abogaban por mantener sin cambios los recortes acordados antes, Arabia Saudí exigía una reducción más drástica.
La ruptura del pacto petrolero, junto con la pandemia de coronavirus, hundieron el precio del petróleo a mínimos que no se veían desde principios de los años 2000. (Sputnik)
"En nuestra política, cuando nos orientamos en el marco de las relaciones con otros países sobre varias transacciones, creemos que no debemos inflar los precios, debemos mantenerlos de tal manera que el petróleo se consume en el mundo y que el consumidor esté interesado" en las compras, dijo Nóvak al canal Rossiya 1.
Añadió que "al mismo, los precios no deben ser bajos, para evitar el déficit en el futuro" y que la caída de precios en el nivel muy bajo puede causar que el sector se quede sin inversiones.
Además Nóvak expresó la seguridad de que el país podrá hacer frente a la situación actual en sector petrolero.
"Sin duda, hoy la situación es excepcional, bastante de estrés, están trabajando todos: el Gobierno en general, 24 horas al día y sin días libres, pero estoy seguro de que es el período que debemos vivir", afirmó el ministro.
Recordó que "también en 2008 y 2009 vivimos este tipo de eventos de crisis, cuando el mercado estaba cayendo en general y hubo crisis mundial".
"Pero estoy seguro de que podremos hacer frente; para ello tenemos todo: el deseo, las competencias, el apoyo de las autoridades, del presidente del Gobierno y del presidente", dijo Nóvak.
Advirtió, sin embargo, que el proceso de salid de la situación actual en el mercado petrolero será bastante larga, hasta los finales de 2020, como mínimo.
El pasado 9 de abril, los países agrupados en la alianza OPEP+, a excepción de México, acordaron en una reunión extraordinaria un plan de recortes de la producción petrolera en tres etapas en comparación con los niveles de octubre de 2018.
El acuerdo prevé en la primera etapa, entre mayo y junio, un recorte 10 mb/d.
Durante la segunda etapa, de julio a diciembre, la reducción pasaría a ser de 8 mb/d y durante la tercera, de enero de 2021 a abril de 2022, de 6 mb/d.
La OPEP+ subrayó que el acuerdo está condicionado al consentimiento de México.
El presidente mexicano, Andrés Manuel López Obrador, anunció el viernes que su país reducirá su producción de petróleo en 100.000 barriles diarios, esto es un 5,5 por ciento y no un 23 por ciento como solicitaban los países de OPEP+, tras un acuerdo con su par estadounidense, Donald Trump.
Por su parte, Trump informó que EEUU ofreció ayuda a México para que este país pueda recortar su producción de petróleo en línea con lo acordado por los países que integran la OPEP+.
El pasado 6 de marzo, la OPEP y diez productores independientes (Azerbaiyán, Bahréin, Brunéi, Kazajistán, Malasia, México, Omán, Rusia, Sudán y Sudán del Sur) pusieron fin al acuerdo sobre los recortes petroleros más allá del 1 de abril al no lograr consensuar una prórroga de la iniciativa que estaba vigente desde principios de 2017.
Mientras Rusia y otros productores independientes abogaban por mantener sin cambios los recortes acordados antes, Arabia Saudí exigía una reducción más drástica.
La ruptura del pacto petrolero, junto con la pandemia de coronavirus, hundieron el precio del petróleo a mínimos que no se veían desde principios de los años 2000. (Sputnik)
