Jerusalén, 23 abr (Sputnik).- La Kneset (Parlamento israelí) inauguró el jueves una sesión plenaria en la que está prevista la adaptación de numerosas leyes a la nueva realidad del gobierno de coalición de Israel, que esta semana pactaron el primer ministro, Benjamín Netanyahu, y el líder del partido Azul y Blanco, Benny Gantz.
Están previstos incluso cambios en dos Leyes Básicas, que a falta de una Constitución sirven de marco constitucional en Israel.
La coalición debe actuar con premura con el objetivo de que las reformas se completen en el transcurso de seis días con el fin de que Netanyahu pueda presentar su ejecutivo antes de que expiren los 21 días fijados por el presidente, Reuven Rivlin, para formar gobierno.
En todo caso, existe una mayoría suficiente para pedir a Rivlin una extensión adicional del mandato de 14 días.
Uno de los cambios previstos, la introducción de la llamada 'ley noruega' ha sido retirado en el último momento por temor al escrutinio público y a que el Tribunal Supremo lo rechace.
La ley noruega permitiría que los diputados nombrados ministros dejaran de ser diputados de manera que otros miembros de su lista electoral asumieran la representación en el parlamento.
Durante esta mañana el Likud de Netanyahu y Azul y Blanco han introducido nuevas modificaciones a las enmiendas legislativas destinadas a reforzar el cumplimiento del acuerdo del gobierno por las dos partes.
Por ejemplo, una de las modificaciones obliga a las dos partes a votar a favor de los presupuestos.
La oposición ha pedido que a la presidencia de la Kneset que aplace la discusión de las enmiendas argumentando que el Tribunal Supremo todavía no se ha pronunciado sobre el acuerdo de gobierno entre los dos partidos.
La oposición advierte que cuando el Supremo dictamine sobre el gobierno de unidad podría darse la circunstancia de que lo que se legislara en la Kneset estuviera en contradicción con lo dictaminado por el alto tribunal, lo que crearía una grave confrontación entre las dos instituciones.
Las modificaciones propuestas prevén una larga lista de cambios en la Ley Básica del Gobierno y en la Ley de la Kneset.
Una de las modificaciones impedirá al parlamento legislar cualquier ley relacionada con el coronavirus durante los primeros seis meses de la legislatura.
Esta modificación va mucho más allá puesto que, según indica Haaretz, daría derecho a veto al Likud y Azul y Blanco a cualquier legislación que los dos partidos consideren inconveniente a lo largo de la legislatura. (Sputnik)
Están previstos incluso cambios en dos Leyes Básicas, que a falta de una Constitución sirven de marco constitucional en Israel.
La coalición debe actuar con premura con el objetivo de que las reformas se completen en el transcurso de seis días con el fin de que Netanyahu pueda presentar su ejecutivo antes de que expiren los 21 días fijados por el presidente, Reuven Rivlin, para formar gobierno.
En todo caso, existe una mayoría suficiente para pedir a Rivlin una extensión adicional del mandato de 14 días.
Uno de los cambios previstos, la introducción de la llamada 'ley noruega' ha sido retirado en el último momento por temor al escrutinio público y a que el Tribunal Supremo lo rechace.
La ley noruega permitiría que los diputados nombrados ministros dejaran de ser diputados de manera que otros miembros de su lista electoral asumieran la representación en el parlamento.
Durante esta mañana el Likud de Netanyahu y Azul y Blanco han introducido nuevas modificaciones a las enmiendas legislativas destinadas a reforzar el cumplimiento del acuerdo del gobierno por las dos partes.
Por ejemplo, una de las modificaciones obliga a las dos partes a votar a favor de los presupuestos.
La oposición ha pedido que a la presidencia de la Kneset que aplace la discusión de las enmiendas argumentando que el Tribunal Supremo todavía no se ha pronunciado sobre el acuerdo de gobierno entre los dos partidos.
La oposición advierte que cuando el Supremo dictamine sobre el gobierno de unidad podría darse la circunstancia de que lo que se legislara en la Kneset estuviera en contradicción con lo dictaminado por el alto tribunal, lo que crearía una grave confrontación entre las dos instituciones.
Las modificaciones propuestas prevén una larga lista de cambios en la Ley Básica del Gobierno y en la Ley de la Kneset.
Una de las modificaciones impedirá al parlamento legislar cualquier ley relacionada con el coronavirus durante los primeros seis meses de la legislatura.
Esta modificación va mucho más allá puesto que, según indica Haaretz, daría derecho a veto al Likud y Azul y Blanco a cualquier legislación que los dos partidos consideren inconveniente a lo largo de la legislatura. (Sputnik)
