Moscú, 7 abr (Sputnik).- La Unesco cree necesario tomar medidas para proteger a las personas vulnerables en la época de lucha contra la pandemia de coronavirus e insta a los países a elaborar estrategias para impedir el empeoramiento de las condiciones de vida para esta categoría de la población, se señala en un comunicado conjunto emitido por el Comité Internacional de Bioética de la Unesco y la Comisión Mundial de Ética del Conocimiento Científico y las Tecnologías (Comest).
El documento – titulado Declaración sobre Covid-19– centra la atención en los problemas de especial importancia en el contexto de la lucha de los organismos de sanidad contra la pandemia, señala, en particular, que esta nueva situación puede provocar el aumento del estrés psicológico en los grupos vulnerables de la población del mundo entero, especialmente en los países en desarrollo.
"En la época de una situación indeterminada, en que las sociedades del mundo entero adoptan medidas radicales en la lucha contra la pandemia, me preocupan las amenazas potenciales para los derechos humanos y las normas éticas, en particular para los grupos más vulnerables de la población", señaló la directora general de la Unesco, Audrey Azoulay, citada en este documento.
En la Declaración se subraya la importancia de reconocer la vulnerabilidad de quienes sufren a causa de la pobreza, la discriminación, la violencia, el factor género, las enfermedades contagíadas antes de que estallara covid-19, la pérdida de la autonomía o de la funcionalidad, así como a causa de la edad, la incapacidad, el racismo, la privación de la libertad, la migración y de unas dificultades especiales que afrontan los refugiados y las personas sin ciudadanía.
Se señala que hay personas privadas de los recursos como agua y jabón, imprescindibles para mantener la más elemental higiene, se llama la atención sobre las dificultades de la existencia en los campamentos de refugiados y las chabolas y se reconoce que aumenta el riesgo de surgir violencia doméstica en la situación de cuarentena.
La Unesco sostiene que se debe reconocer de modo colectivo estos factores de vulnerabilidad y elaborar estrategias para impedir aún mayor empeoramiento de la vida de tales grupos de la población.
Desde el 11 de marzo, la Organización Mundial de la Salud (OMS) califica de pandemia la enfermedad covid-19 causada por el coronavirus SARS-CoV-2, detectado por primera vez en la ciudad china de Wuhan a finales de 2019.
A lo largo del mundo se han detectado hasta ahora más de 1.350.800 casos de infección por el nuevo patógeno, incluidos más de 74.800 decesos y más de 285.400 pacientes recuperados. (Sputnik)
El documento – titulado Declaración sobre Covid-19– centra la atención en los problemas de especial importancia en el contexto de la lucha de los organismos de sanidad contra la pandemia, señala, en particular, que esta nueva situación puede provocar el aumento del estrés psicológico en los grupos vulnerables de la población del mundo entero, especialmente en los países en desarrollo.
"En la época de una situación indeterminada, en que las sociedades del mundo entero adoptan medidas radicales en la lucha contra la pandemia, me preocupan las amenazas potenciales para los derechos humanos y las normas éticas, en particular para los grupos más vulnerables de la población", señaló la directora general de la Unesco, Audrey Azoulay, citada en este documento.
En la Declaración se subraya la importancia de reconocer la vulnerabilidad de quienes sufren a causa de la pobreza, la discriminación, la violencia, el factor género, las enfermedades contagíadas antes de que estallara covid-19, la pérdida de la autonomía o de la funcionalidad, así como a causa de la edad, la incapacidad, el racismo, la privación de la libertad, la migración y de unas dificultades especiales que afrontan los refugiados y las personas sin ciudadanía.
Se señala que hay personas privadas de los recursos como agua y jabón, imprescindibles para mantener la más elemental higiene, se llama la atención sobre las dificultades de la existencia en los campamentos de refugiados y las chabolas y se reconoce que aumenta el riesgo de surgir violencia doméstica en la situación de cuarentena.
La Unesco sostiene que se debe reconocer de modo colectivo estos factores de vulnerabilidad y elaborar estrategias para impedir aún mayor empeoramiento de la vida de tales grupos de la población.
Desde el 11 de marzo, la Organización Mundial de la Salud (OMS) califica de pandemia la enfermedad covid-19 causada por el coronavirus SARS-CoV-2, detectado por primera vez en la ciudad china de Wuhan a finales de 2019.
A lo largo del mundo se han detectado hasta ahora más de 1.350.800 casos de infección por el nuevo patógeno, incluidos más de 74.800 decesos y más de 285.400 pacientes recuperados. (Sputnik)
