Moscú, 21 abr (Sputnik).- La aerolínea Virgin Australia, la segunda más grande del país después de Qantas, se declaró en concurso de acreedores este martes, lastrada por la crisis del covid-19.
"Virgin Australia Holdings Limited [...] entra en concurso voluntario para recapitalizar el negocio y ayudar a garantizar que la compañía reflote en una posición financiera más sólida después de la crisis de COVID-19", dice el comunicado oficial.
La empresa había estado buscando asistencia financiera de varias partes, incluidas las autoridades centrales y estatales y federales, pero no pudo recabar el apoyo necesario para superar una crisis sin precedentes.
La nota de prensa señala que "Virgin Australia continuará operando sus vuelos nacionales e internacionales programados que ayudan a transportar trabajadores esenciales, mantener corredores de carga importantes y devolver a los australianos a sus hogares".
El administrador concursal, Vaughan Strawbridge, dijo que la intención es "reestructurar y refinanciar el negocio y sacarlo del concurso lo antes posible".
El director ejecutivo del grupo Virgin Australia, Paul Scurrah, recordó que la aerolínea tiene una plantilla de más de 10.000 personas, además de emplear a otras 6.000 indirectamente, y vuela a 41 destinos nacionales e internacionales, contribuyendo cada año unos 11.000 millones de dólares australianos ($6.930 millones) a la economía nacional.
"Australia necesita una segunda aerolínea y estamos decididos a seguir volando", enfatizó.
El sector de aviación comercial es uno de los más afectados estos días por la crisis del covid-19.
La Asociación de Transporte Aéreo Internacional (IATA, por sus siglas inglesas), en su previsión del 14 de abril, estimó que los ingresos por pasajeros aéreos disminuirán 314.000 millones de dólares en 2020, una caída del 55 por ciento respecto a 2019. (Sputnik)
"Virgin Australia Holdings Limited [...] entra en concurso voluntario para recapitalizar el negocio y ayudar a garantizar que la compañía reflote en una posición financiera más sólida después de la crisis de COVID-19", dice el comunicado oficial.
La empresa había estado buscando asistencia financiera de varias partes, incluidas las autoridades centrales y estatales y federales, pero no pudo recabar el apoyo necesario para superar una crisis sin precedentes.
La nota de prensa señala que "Virgin Australia continuará operando sus vuelos nacionales e internacionales programados que ayudan a transportar trabajadores esenciales, mantener corredores de carga importantes y devolver a los australianos a sus hogares".
El administrador concursal, Vaughan Strawbridge, dijo que la intención es "reestructurar y refinanciar el negocio y sacarlo del concurso lo antes posible".
El director ejecutivo del grupo Virgin Australia, Paul Scurrah, recordó que la aerolínea tiene una plantilla de más de 10.000 personas, además de emplear a otras 6.000 indirectamente, y vuela a 41 destinos nacionales e internacionales, contribuyendo cada año unos 11.000 millones de dólares australianos ($6.930 millones) a la economía nacional.
"Australia necesita una segunda aerolínea y estamos decididos a seguir volando", enfatizó.
El sector de aviación comercial es uno de los más afectados estos días por la crisis del covid-19.
La Asociación de Transporte Aéreo Internacional (IATA, por sus siglas inglesas), en su previsión del 14 de abril, estimó que los ingresos por pasajeros aéreos disminuirán 314.000 millones de dólares en 2020, una caída del 55 por ciento respecto a 2019. (Sputnik)
