Gobierno brasileño dispuesto a flexibilizar cuarentena por covid-19 en algunos casos

Río de Janeiro (Brasil), 8 abr (Sputnik).- El Gobierno brasileño está dispuesto a flexibilizar a partir del 13 de abril, en algunos casos, las medidas de aislamiento social impuestas para frenar la expansión del nuevo coronavirus (causante de la enfermedad covid-19), siempre que los estados o municipios estén bastante preparados, dijo el martes el Ministerio de Salud en un comunicado.

"Aunque se señale una fecha, el 13 de abril, el boletín condiciona cualquier situación de disminución de aislamiento social a las medidas de estructuración del sistema", dice una nota del ministerio.

La cartera de Estado divulgó un boletín en el que definía nuevas reglas: las ciudades que tengan más del 50 por ciento de su capacidad médica disponible ociosa podrán pasar del aislamiento total al "distanciamiento social selectivo", cuando apenas los grupos de riesgo (principalmente mayores de 60 años) quedan aislados.

El secretario de Vigilancia en Salud del ministerio, Wanderson de Oliveira, comentó en rueda de prensa estas propuestas y remarcó que esa flexibilización se dará siempre que haya camas, equipamiento y personal capacitado de sobra.

Añadió que después del periodo de Semana Santa los estados y municipios podrán evaluar su contexto y ver si pueden "gradualmente y con seguridad" retomar poco a poco la actividad económica.

"Hay muchos lugares que ni siquiera tienen un caso de síndrome respiratorio agudo grave y están adoptando medidas de aislamiento social", dijo el portavoz del ministerio.

La secretaría no detalló en qué estados o municipios se podría empezar a aplicar esta relajación de las medidas de confinamiento, pero destacó que en cinco estados la incidencia de la enfermedad está muy por encima de la tasa nacional, por lo que en principio estarían descartados.

Estos estados son São Paulo (sureste), Río de Janeiro (sureste), Ceará (noreste), Amazonas (norte) y el Distrito Federal (centro-oeste).

Las autoridades de los estados de São Paulo y Río de Janeiro (los más afectados por el momento) prorrogaron en los últimos días los decretos de cuarentena y están construyendo hospitales de campaña ante la previsión de colapso de sus sistemas sanitarios en los próximos días.

La postura del ministerio de optar por una flexibilización del aislamiento social en casos puntuales contrasta con la que venía manteniendo hasta ahora, ya que se remarcaba la importancia de seguir la cuarentena porque Brasil aún está en la fase inicial de crecimiento de casos.

Según diversos analistas este cambio se debe a las tensiones entre el ministro de Salud, Luiz Henrique Mandetta, y el presidente Jair Bolsonaro por sus visiones opuestas para enfrentar el SARS-Cov-2.

El ministro siempre se mostró en línea con la Organización Mundial de la Salud y a favor del distanciamiento social, pero Bolsonaro es contrario por el impacto que produce en la economía, y amenazó con destituirle si no revisaba sus recomendaciones.

Finalmente, y tras muchos rumores que apuntaban a su salida del Gobierno, Mandetta anunció que permanecería en el ministerio.

Según los últimos datos oficiales, divulgados el martes, Brasil tiene 13.717 casos confirmados de covid-19 y 667 fallecidos, lo que arroja una letalidad del 4,9 por ciento. (Sputnik)