Madrid, 17 abr (Sputnik).- España registró en las últimas 24 horas 585 nuevas muertes en pacientes diagnosticados por covid-19, lo que supone el segundo día consecutivo de aumento en el número de decesos, aunque la cifra se mantiene por debajo del umbral de 600 para toda la semana.
En lo que se refiere al número de contagios, en las últimas 24 horas se registraron 5.252 casos positivos, lo que también supone el segundo día consecutivo de repuntes, algo que las autoridades atribuyen a un aumento de las pruebas diagnósticas.
Estos datos, de la última estadística oficial del Ministerio de Sanidad, dejan un balance total de 188.068 personas contagiadas y 19.478 fallecidos desde el inicio de la crisis sanitaria.
La publicación de los números estuvo marcada por la polémica y la confusión, ya que la progresión de las cifras no cuadra con los parámetros de días anteriores.
Por ejemplo, si se compara el conteo de fallecidos de este viernes respecto al publicado el jueves, el aumento se sitúa en unas 350 muertes, pero desde el Ministerio de Sanidad aseguran que en esas 24 horas hubo 585 nuevos decesos.
El desfase en los datos fue reconocido por el propio Ministerio de Sanidad.
"Estas cifras entre ayer, hoy y probablemente los próximos días están un poco distorsionadas por la introducción de test serológicos, que se están haciendo muchas más pruebas. Tratamos de corregir las series para que las fuentes de información sean homogéneas", señaló en rueda de prensa el director del centro de emergencias del Ministerio de Sanidad, Fernando Simón.
El caos contable también afecta al número de pacientes curados. Según el último balance, un total de 72.963 personas superaron la enfermedad, siendo registrados 3.500 curados en las últimas 24 horas.
Sin embargo, el balance oficial situaba el jueves en 74.797 las personas curadas, lo que implica que el dato reportado este viernes es notablemente menor aunque el Gobierno habla de 3.500 nuevos curados, creando un desfase de miles de casos.
El desbarajuste estadístico llega un día después de que Cataluña –una de las regiones más afectadas– decidiera incluir en su balance no sólo a los fallecidos que fueron diagnosticados positivos por covid-19, sino también a aquellas personas que murieron con síntomas atribuibles a la enfermedad utilizando información aportada por las funerarias sobre muertes en residencias y domicilios.
Este cambio en los criterios de recuento provocó que Cataluña informara el jueves de más de 7.000 fallecidos solo en su territorio mientras que el Gobierno central reducía ese número a 3.855, lo que contribuye a distorsionar aún más los datos.
"Tenemos que discutir mucho con ellos que significan estos nuevos casos procedentes de las funerarias o residencias de ancianos porque no tenemos seguridad de si tienen un diagnóstico de coronavirus o no", dijo Simón el jueves.
En medio de este clima de confusión, los datos hechos públicos este viernes por el Ministerio de Sanidad siguen situando a Madrid como la región más afectada con 51.933 casos positivos y 7.000 fallecidos.
En segundo lugar –siempre según el último balance oficial del Gobierno central– está Cataluña, que ya sumaría 38.316 contagios y 3.750 fallecidos.
El caso catalán ilustra especialmente bien la desorganización contable, ya que los datos reportados por el Gobierno central este viernes son menores tanto en volumen de contagios como de fallecidos respecto a la estadística del jueves.
Está previsto que el ministro de Sanidad, Salvador Illa, comparezca en rueda de prensa a lo largo de la tarde del viernes para ofrecer una explicación más pormenorizada sobre los problemas de contabilidad. (Sputnik)
En lo que se refiere al número de contagios, en las últimas 24 horas se registraron 5.252 casos positivos, lo que también supone el segundo día consecutivo de repuntes, algo que las autoridades atribuyen a un aumento de las pruebas diagnósticas.
Estos datos, de la última estadística oficial del Ministerio de Sanidad, dejan un balance total de 188.068 personas contagiadas y 19.478 fallecidos desde el inicio de la crisis sanitaria.
La publicación de los números estuvo marcada por la polémica y la confusión, ya que la progresión de las cifras no cuadra con los parámetros de días anteriores.
Por ejemplo, si se compara el conteo de fallecidos de este viernes respecto al publicado el jueves, el aumento se sitúa en unas 350 muertes, pero desde el Ministerio de Sanidad aseguran que en esas 24 horas hubo 585 nuevos decesos.
El desfase en los datos fue reconocido por el propio Ministerio de Sanidad.
"Estas cifras entre ayer, hoy y probablemente los próximos días están un poco distorsionadas por la introducción de test serológicos, que se están haciendo muchas más pruebas. Tratamos de corregir las series para que las fuentes de información sean homogéneas", señaló en rueda de prensa el director del centro de emergencias del Ministerio de Sanidad, Fernando Simón.
El caos contable también afecta al número de pacientes curados. Según el último balance, un total de 72.963 personas superaron la enfermedad, siendo registrados 3.500 curados en las últimas 24 horas.
Sin embargo, el balance oficial situaba el jueves en 74.797 las personas curadas, lo que implica que el dato reportado este viernes es notablemente menor aunque el Gobierno habla de 3.500 nuevos curados, creando un desfase de miles de casos.
El desbarajuste estadístico llega un día después de que Cataluña –una de las regiones más afectadas– decidiera incluir en su balance no sólo a los fallecidos que fueron diagnosticados positivos por covid-19, sino también a aquellas personas que murieron con síntomas atribuibles a la enfermedad utilizando información aportada por las funerarias sobre muertes en residencias y domicilios.
Este cambio en los criterios de recuento provocó que Cataluña informara el jueves de más de 7.000 fallecidos solo en su territorio mientras que el Gobierno central reducía ese número a 3.855, lo que contribuye a distorsionar aún más los datos.
"Tenemos que discutir mucho con ellos que significan estos nuevos casos procedentes de las funerarias o residencias de ancianos porque no tenemos seguridad de si tienen un diagnóstico de coronavirus o no", dijo Simón el jueves.
En medio de este clima de confusión, los datos hechos públicos este viernes por el Ministerio de Sanidad siguen situando a Madrid como la región más afectada con 51.933 casos positivos y 7.000 fallecidos.
En segundo lugar –siempre según el último balance oficial del Gobierno central– está Cataluña, que ya sumaría 38.316 contagios y 3.750 fallecidos.
El caso catalán ilustra especialmente bien la desorganización contable, ya que los datos reportados por el Gobierno central este viernes son menores tanto en volumen de contagios como de fallecidos respecto a la estadística del jueves.
Está previsto que el ministro de Sanidad, Salvador Illa, comparezca en rueda de prensa a lo largo de la tarde del viernes para ofrecer una explicación más pormenorizada sobre los problemas de contabilidad. (Sputnik)
