Moscú, 15 abr (Sputnik).- El coronavirus SARS-CoV-2 representa una amenaza mortal para los refugiados que se encuentran en el campo Rukban en Siria, según se desprende de una declaración conjunta de los jefes de los centros de coordinación ruso y sirio de repatriación de los refugiados al país árabe, Mijaíl Mízintsev y Husein Majluf.
"El motivo de mayor preocupación es la situación sanitaria y epidemiológica en el campo de refugiados Rukban que se encuentra en la zona de Al Tanaf controlada por Estados Unidos, según los testimonios de los antiguos residentes del campo, los centros médicos allí permanecen cerrados, no hay medicamentos ni médicos cualificados, nadie presta la asistencia médica, en caso de que empiece la epidemia la gente casi no tiene posibilidades de sobrevivir", resalta el documento.
La declaración destaca que "si en condiciones de pandemia EEUU no puede proporcionarles a los ciudadanos sirios que viven en la zona de Al Tanaf todo lo que necesitan, debe abandonar ese territorio devolviendo el control a las autoridades legítimas del país".
EEUU, agrega, que "continúa ocupando de manera ilegal ese territorio de Siria", no quiere prestar asistencia médica a los ciudadanos sirios que viven allí, así como intenta bloquear el proceso de salida de la gente de Rukban a los territorios controlados por las tropas gubernamentales sirias.
A pesar de los esfuerzos realizados, según la declaración, las opciones de las autoridades sirias para diagnosticar y brindar la asistencia a los infectados por el coronavirus se ven limitadas.
"Cada día se realizan unas 100 pruebas, las instituciones médicas sirias cuentan con solo 25.000 camas habilitadas y sufren una escasez crítica de los ventiladores pulmonares" cuyos suministros resultan obstaculizados también por las sanciones de Occidente, indica el documento.
El sistema de salud sirio, señala, se vio afectado gravemente durante las hostilidades, su recuperación para que pueda luchar de manera eficaz contra el coronavirus, requiere el apoyo extranjero. (Sputnik)
"El motivo de mayor preocupación es la situación sanitaria y epidemiológica en el campo de refugiados Rukban que se encuentra en la zona de Al Tanaf controlada por Estados Unidos, según los testimonios de los antiguos residentes del campo, los centros médicos allí permanecen cerrados, no hay medicamentos ni médicos cualificados, nadie presta la asistencia médica, en caso de que empiece la epidemia la gente casi no tiene posibilidades de sobrevivir", resalta el documento.
La declaración destaca que "si en condiciones de pandemia EEUU no puede proporcionarles a los ciudadanos sirios que viven en la zona de Al Tanaf todo lo que necesitan, debe abandonar ese territorio devolviendo el control a las autoridades legítimas del país".
EEUU, agrega, que "continúa ocupando de manera ilegal ese territorio de Siria", no quiere prestar asistencia médica a los ciudadanos sirios que viven allí, así como intenta bloquear el proceso de salida de la gente de Rukban a los territorios controlados por las tropas gubernamentales sirias.
A pesar de los esfuerzos realizados, según la declaración, las opciones de las autoridades sirias para diagnosticar y brindar la asistencia a los infectados por el coronavirus se ven limitadas.
"Cada día se realizan unas 100 pruebas, las instituciones médicas sirias cuentan con solo 25.000 camas habilitadas y sufren una escasez crítica de los ventiladores pulmonares" cuyos suministros resultan obstaculizados también por las sanciones de Occidente, indica el documento.
El sistema de salud sirio, señala, se vio afectado gravemente durante las hostilidades, su recuperación para que pueda luchar de manera eficaz contra el coronavirus, requiere el apoyo extranjero. (Sputnik)
