Jerusalén, 13 abr (Sputnik).- No todo el mundo en Israel coincide con la necesidad de mantener un riguroso aislamiento debido a la pandemia de coronavirus, como el que está imponiendo el primer ministro Benjamín Netanyahu.
Tampoco coinciden con la decisión de mantener cerrado el mercado de trabajo y las actividades económicas con excepción de los servicios esenciales.
El presidente de la comisión de la Kneset para luchar contra el coronavirus, Ofer Shelah, lleva varios días discutiendo las medidas del gobierno que considera que van contra los intereses de Israel.
El lunes Shelah pidió que empiecen a relajarse las medidas como ya está ocurriendo en varios países europeos.
Ha dicho a través de Facebook que el gobierno israelí debería aprender de Austria, "que está afrontando condiciones más difíciles que nosotros pero que va a abrirse de una manera inminente".
Austria anunció el domingo su estrategia de salida de la crisis, que en una primera fase, que durará hasta el 30 de abril, permitirá la apertura de los comercios de menos de 400 metros cuadrados, de superficie aunque se limitará el número de clientes en todo momento.
Los restaurantes y hoteles austriacos continuarán cerrados hasta el 15 de mayo, y los estudiantes continuarán estudiando a distancia hasta esa misma fecha.
Shelah lamenta que en Israel, que al igual que Austria tiene una población de 9 millones de habitantes, todavía no se haya adoptado ninguna medida para salir del aislamiento.
En Austria han muerto hasta hoy 357 personas, es decir más del triple que en Israel, a pesar de que su población está más envejecida que la de Israel.
En referencia a estos datos, Shelah sostiene que el gobierno de Netanyahu debería empezar a considerar también las necesidades económicas del país y no solo las sanitarias. (Sputnik)
Tampoco coinciden con la decisión de mantener cerrado el mercado de trabajo y las actividades económicas con excepción de los servicios esenciales.
El presidente de la comisión de la Kneset para luchar contra el coronavirus, Ofer Shelah, lleva varios días discutiendo las medidas del gobierno que considera que van contra los intereses de Israel.
El lunes Shelah pidió que empiecen a relajarse las medidas como ya está ocurriendo en varios países europeos.
Ha dicho a través de Facebook que el gobierno israelí debería aprender de Austria, "que está afrontando condiciones más difíciles que nosotros pero que va a abrirse de una manera inminente".
Austria anunció el domingo su estrategia de salida de la crisis, que en una primera fase, que durará hasta el 30 de abril, permitirá la apertura de los comercios de menos de 400 metros cuadrados, de superficie aunque se limitará el número de clientes en todo momento.
Los restaurantes y hoteles austriacos continuarán cerrados hasta el 15 de mayo, y los estudiantes continuarán estudiando a distancia hasta esa misma fecha.
Shelah lamenta que en Israel, que al igual que Austria tiene una población de 9 millones de habitantes, todavía no se haya adoptado ninguna medida para salir del aislamiento.
En Austria han muerto hasta hoy 357 personas, es decir más del triple que en Israel, a pesar de que su población está más envejecida que la de Israel.
En referencia a estos datos, Shelah sostiene que el gobierno de Netanyahu debería empezar a considerar también las necesidades económicas del país y no solo las sanitarias. (Sputnik)
