El Cairo, 6 abr (Sputnik).- La dimisión del enviado especial de la ONU para Libia, Ghassan Salame, resultó una sorpresa para el Gobierno de Acuerdo Nacional, declaró este lunes en una entrevista a Sputnik el jefe del ejecutivo, Fayez al Sarraj.
Previamente Salame, quien apoyó la celebración de la Conferencia de Berlín dedicada a la solución del conflicto libio, anunció que dejaría su cargo.
"Esa dimisión ocurrió de manera imprevista, fue justificada por problemas de salud. Le agradecemos los esfuerzos realizados y le deseamos muy buena salud", dijo .
El político destacó que se trata de la sexta dimisión de un enviado especial de la ONU para Libia, "lo que demuestra el carácter difícil de esa tarea".
En marzo el secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, propuso para el cargo de representante de la ONU en Libia a Stephanie Willians.
"Ella está al tanto de los detalles de la crisis libia y del plan de la ONU para encontrar una solución política, no necesitará demasiado tiempo para comprender lo que pasó y lo que está ocurriendo. Le deseamos éxitos", subrayó Al Sarraj.
Libia continúa sumida en una crisis desde que la caída del que fuera su líder durante décadas, Muamar Gadafi, en 2011, derivó en violentos enfrentamientos entre facciones rivales.
Actualmente en el país hay una dualidad de poderes: el Gobierno interino junto con el Parlamento en Tobruk, que controla la parte oriental y cuenta con el apoyo del Ejército Nacional Libio, y el Gobierno de Unidad Nacional avalado por la Organización de las Naciones Unidas, con sede en Trípoli, en el noroeste del país.
El 12 de enero pasado en el país norteafricano fue decretada una tregua por la iniciativa de Turquía y Rusia, y a finales del mismo mes se celebró una conferencia internacional sobre Libia en la capital alemana que instó a redoblar los esfuerzos para lograr un armisticio sostenible.
Sin embargo, los representantes de los bandos opuestos siguen violando el cese del fuego. (Sputnik)
Previamente Salame, quien apoyó la celebración de la Conferencia de Berlín dedicada a la solución del conflicto libio, anunció que dejaría su cargo.
"Esa dimisión ocurrió de manera imprevista, fue justificada por problemas de salud. Le agradecemos los esfuerzos realizados y le deseamos muy buena salud", dijo .
El político destacó que se trata de la sexta dimisión de un enviado especial de la ONU para Libia, "lo que demuestra el carácter difícil de esa tarea".
En marzo el secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, propuso para el cargo de representante de la ONU en Libia a Stephanie Willians.
"Ella está al tanto de los detalles de la crisis libia y del plan de la ONU para encontrar una solución política, no necesitará demasiado tiempo para comprender lo que pasó y lo que está ocurriendo. Le deseamos éxitos", subrayó Al Sarraj.
Libia continúa sumida en una crisis desde que la caída del que fuera su líder durante décadas, Muamar Gadafi, en 2011, derivó en violentos enfrentamientos entre facciones rivales.
Actualmente en el país hay una dualidad de poderes: el Gobierno interino junto con el Parlamento en Tobruk, que controla la parte oriental y cuenta con el apoyo del Ejército Nacional Libio, y el Gobierno de Unidad Nacional avalado por la Organización de las Naciones Unidas, con sede en Trípoli, en el noroeste del país.
El 12 de enero pasado en el país norteafricano fue decretada una tregua por la iniciativa de Turquía y Rusia, y a finales del mismo mes se celebró una conferencia internacional sobre Libia en la capital alemana que instó a redoblar los esfuerzos para lograr un armisticio sostenible.
Sin embargo, los representantes de los bandos opuestos siguen violando el cese del fuego. (Sputnik)
