Moscú, 21 abr (Sputnik).- El cumplimiento de los acuerdos de la conferencia internacional sobre Libia, que se celebró en enero en Berlín, está estancado, declaró el canciller ruso, Serguéi Lavrov.
"Ahora la implementación de las decisiones de la conferencia de Berlín permanece seriamente estancada, las hostilidades se reanudaron", dijo Lavrov al intervenir en una mesa redonda telemática con miembros de la Fundación Gorchakov para Apoyo a la Diplomacia Pública.
A este respecto, el jefe de la diplomacia rusa urgió a continuar el proceso político y subrayó que no existe ninguna solución militar para el conflicto libio.
"Rusia, junto con otros Estados, entre ellos Turquía, Egipto, Emiratos Árabes Unidos y Catar, hace esfuerzos para lanzar un diálogo político de este tipo", agregó el canciller.
En particular, Lavrov recordó que Rusia apoyó activamente las actividades del anterior enviado especial de la ONU para LIbia, (Ghassan Salame, quien anunció su dimisión en marzo), y trató de promover el proceso a través de iniciativas propias, al convocar en Moscú una reunión de las partes del conflicto en cooperación con Turquía.
El ministro de Exteriores de Rusia destacó también que su país jugó un papel decisivo para convencer a Alemania de invitar a las partes del conflicto libio a la conferencia de Berlín.
El 19 de enero, Berlín acogió una conferencia internacional sobre Libia a nivel de jefes de Estado y de Gobierno, con la participación de dirigentes de Alemania, Argelia, China, Egipto, los Emiratos Árabes Unidos, Estados Unidos, Francia, Italia, el Reino Unido, la República del Congo, Rusia y Turquía, así como altos representantes de la ONU, la Unión Europea, la Unión Africana y la Liga Árabe.
También asistieron al foro los líderes rivales de Libia –el jefe del Gobierno de Acuerdo Nacional, Fayez al Sarraj, y el comandante del Ejército Nacional Libio, mariscal Jalifa Haftar– aunque en ningún momento mantuvieron un cara a cara en Berlín.
En su declaración final, los participantes de la conferencia instaron a redoblar los esfuerzos para lograr un armisticio sostenible en Libia y tomar medidas recíprocas y verificables en este sentido, incluyendo los pasos para desmantelar los grupos armados y las milicias. (Sputnik)
"Ahora la implementación de las decisiones de la conferencia de Berlín permanece seriamente estancada, las hostilidades se reanudaron", dijo Lavrov al intervenir en una mesa redonda telemática con miembros de la Fundación Gorchakov para Apoyo a la Diplomacia Pública.
A este respecto, el jefe de la diplomacia rusa urgió a continuar el proceso político y subrayó que no existe ninguna solución militar para el conflicto libio.
"Rusia, junto con otros Estados, entre ellos Turquía, Egipto, Emiratos Árabes Unidos y Catar, hace esfuerzos para lanzar un diálogo político de este tipo", agregó el canciller.
En particular, Lavrov recordó que Rusia apoyó activamente las actividades del anterior enviado especial de la ONU para LIbia, (Ghassan Salame, quien anunció su dimisión en marzo), y trató de promover el proceso a través de iniciativas propias, al convocar en Moscú una reunión de las partes del conflicto en cooperación con Turquía.
El ministro de Exteriores de Rusia destacó también que su país jugó un papel decisivo para convencer a Alemania de invitar a las partes del conflicto libio a la conferencia de Berlín.
El 19 de enero, Berlín acogió una conferencia internacional sobre Libia a nivel de jefes de Estado y de Gobierno, con la participación de dirigentes de Alemania, Argelia, China, Egipto, los Emiratos Árabes Unidos, Estados Unidos, Francia, Italia, el Reino Unido, la República del Congo, Rusia y Turquía, así como altos representantes de la ONU, la Unión Europea, la Unión Africana y la Liga Árabe.
También asistieron al foro los líderes rivales de Libia –el jefe del Gobierno de Acuerdo Nacional, Fayez al Sarraj, y el comandante del Ejército Nacional Libio, mariscal Jalifa Haftar– aunque en ningún momento mantuvieron un cara a cara en Berlín.
En su declaración final, los participantes de la conferencia instaron a redoblar los esfuerzos para lograr un armisticio sostenible en Libia y tomar medidas recíprocas y verificables en este sentido, incluyendo los pasos para desmantelar los grupos armados y las milicias. (Sputnik)
