Moscú, 28 abr (Sputnik).- Australia formará a unos 160 veterinarios de once países para prevenir futuros brotes de enfermedades que se propagan de animales a humanos, publicó anoche el diario The Sydney Morning Herald.
"Si queremos evitar que estas enfermedades ocurran en el futuro, debemos mirar más allá de los humanos", cita el periódico al responsable del programa, Navneet Dhand, profesor asociado de la Facultad de Ciencias Veterinarias de la Universidad de Sídney.
Dhand agregó que "habría que buscar estos virus en animales domésticos, en poblaciones de vida silvestre; y para lograrlo, se necesita una fuerza laboral capacitada".
Como el covid-19, cuyo patógeno se originó supuestamente en murciélagos e infectó a visitantes de un mercado de vida silvestre en Wuhan, la mayoría de las nuevas infecciones son zoonóticas, es decir, se propagan de los animales a los humanos.
"Podemos pensar en detectives de enfermedades animales como una especie de detectives policiales para estos nuevos patógenos infecciosos", dijo el profesor.
El programa, dotado de 4,3 millones de dólares australianos (US$2,7 millones) y financiado por el Departamento de Asuntos Exteriores y Comercio de Australia, se llevará a cabo durante los próximos tres años en Camboya, Birmania, Filipinas, Fiyi, Indonesia, Laos, Papúa Nueva Guinea, Islas Salomón, Timor Oriental, Vanuatu y Vietnam.
En opinión de Nhand, el crecimiento de la población, la urbanización y el comercio transfronterizo de fauna hacen a estos países susceptibles a nuevas enfermedades debido a una mayor interacción entre la vida silvestre, los animales domésticos y los humanos.
El profesor señaló asimismo que "estos países tienen sistemas de vigilancia débiles, por lo que es menos probable que detecten estas enfermedades temprano hasta que ocurran brotes importantes". (Sputnik)
"Si queremos evitar que estas enfermedades ocurran en el futuro, debemos mirar más allá de los humanos", cita el periódico al responsable del programa, Navneet Dhand, profesor asociado de la Facultad de Ciencias Veterinarias de la Universidad de Sídney.
Dhand agregó que "habría que buscar estos virus en animales domésticos, en poblaciones de vida silvestre; y para lograrlo, se necesita una fuerza laboral capacitada".
Como el covid-19, cuyo patógeno se originó supuestamente en murciélagos e infectó a visitantes de un mercado de vida silvestre en Wuhan, la mayoría de las nuevas infecciones son zoonóticas, es decir, se propagan de los animales a los humanos.
"Podemos pensar en detectives de enfermedades animales como una especie de detectives policiales para estos nuevos patógenos infecciosos", dijo el profesor.
El programa, dotado de 4,3 millones de dólares australianos (US$2,7 millones) y financiado por el Departamento de Asuntos Exteriores y Comercio de Australia, se llevará a cabo durante los próximos tres años en Camboya, Birmania, Filipinas, Fiyi, Indonesia, Laos, Papúa Nueva Guinea, Islas Salomón, Timor Oriental, Vanuatu y Vietnam.
En opinión de Nhand, el crecimiento de la población, la urbanización y el comercio transfronterizo de fauna hacen a estos países susceptibles a nuevas enfermedades debido a una mayor interacción entre la vida silvestre, los animales domésticos y los humanos.
El profesor señaló asimismo que "estos países tienen sistemas de vigilancia débiles, por lo que es menos probable que detecten estas enfermedades temprano hasta que ocurran brotes importantes". (Sputnik)
