Berlín, 2 abr (Sputnik).- La disminución de la presencia de la OTAN en Afganistán debe estar claramente condicionada, declaró el ministro de Exteriores de Alemania, Heiko Maas, durante un encuentro del Consejo de ministros de Exteriores de la OTAN.
"Hablaremos hoy sobre Afganistán, queremos confirmar que la ulterior reducción de las unidades militares debe tener unas condiciones claras", dijo el ministro alemán.
Agregó que "Afganistán necesita seguridad, paz, y debemos conservar en el futuro los derechos de los ciudadanos que fueron garantizados en los últimos años".
En la cuestión de la retirada de tropas, continuó Maas, "no debe existir automatismo", se necesita "un progreso político, incluso en la normalización de la situación dentro de Afganistán".
Asimismo mencionó que Alemania planea "jugar un papel importante" en las negociaciones.
Afganistán vive una situación de inestabilidad debido a los ataques que lanzan los talibanes y, desde 2015, el grupo terrorista Daesh (autodenominado Estado Islámico, prohibido en Rusia y otros países), pese a la fuerte presencia militar de EEUU y sus aliados.
A finales de febrero pasado, representantes de EEUU y del Movimiento Talibán firmaron en Doha un acuerdo que prevé un recorte del contingente militar estadounidense en Afganistán hasta 8.600 efectivos en 135 días y la retirada total de las fuerzas de EEUU y de la OTAN en un plazo de 14 meses, siempre y cuando los talibanes se abstengan de la violencia.
El portavoz de las fuerzas estadounidenses en Afganistán confirmó el 9 de marzo el comienzo de la reducción del contingente militar.
El acuerdo, que pondría fin a 19 años de conflicto armado entre EEUU y la principal facción insurgente, también estipula la liberación de hasta 5.000 prisioneros talibanes y hasta 1.000 prisioneros de bando gubernamental para pavimentar el camino al diálogo interafgano.
El presidente afgano, Ashraf Ghani, se mostró reacio en un principio a excarcelar a insurgentes previamente a las conversaciones, alegando que debía ser otro punto a negociar, pero después de jurar su segundo mandato ordenó la liberación de 1.500 talibanes.
El portavoz de la Presidencia afgana, Sediq Sediqqi, precisó que los talibanes puestos en libertad deberán comprometerse por escrito a no regresar al campo de batalla y que irán saliendo en grupos de 100 durante un período de 15 días.
Los restantes 3.500 prisioneros, según él, serán liberados en grupos de 500 cada dos semanas, después de que hayan comenzado las conversaciones directas con los talibanes y siempre y cuando los insurgentes se comprometan a reducir la violencia. (Sputnik)
"Hablaremos hoy sobre Afganistán, queremos confirmar que la ulterior reducción de las unidades militares debe tener unas condiciones claras", dijo el ministro alemán.
Agregó que "Afganistán necesita seguridad, paz, y debemos conservar en el futuro los derechos de los ciudadanos que fueron garantizados en los últimos años".
En la cuestión de la retirada de tropas, continuó Maas, "no debe existir automatismo", se necesita "un progreso político, incluso en la normalización de la situación dentro de Afganistán".
Asimismo mencionó que Alemania planea "jugar un papel importante" en las negociaciones.
Afganistán vive una situación de inestabilidad debido a los ataques que lanzan los talibanes y, desde 2015, el grupo terrorista Daesh (autodenominado Estado Islámico, prohibido en Rusia y otros países), pese a la fuerte presencia militar de EEUU y sus aliados.
A finales de febrero pasado, representantes de EEUU y del Movimiento Talibán firmaron en Doha un acuerdo que prevé un recorte del contingente militar estadounidense en Afganistán hasta 8.600 efectivos en 135 días y la retirada total de las fuerzas de EEUU y de la OTAN en un plazo de 14 meses, siempre y cuando los talibanes se abstengan de la violencia.
El portavoz de las fuerzas estadounidenses en Afganistán confirmó el 9 de marzo el comienzo de la reducción del contingente militar.
El acuerdo, que pondría fin a 19 años de conflicto armado entre EEUU y la principal facción insurgente, también estipula la liberación de hasta 5.000 prisioneros talibanes y hasta 1.000 prisioneros de bando gubernamental para pavimentar el camino al diálogo interafgano.
El presidente afgano, Ashraf Ghani, se mostró reacio en un principio a excarcelar a insurgentes previamente a las conversaciones, alegando que debía ser otro punto a negociar, pero después de jurar su segundo mandato ordenó la liberación de 1.500 talibanes.
El portavoz de la Presidencia afgana, Sediq Sediqqi, precisó que los talibanes puestos en libertad deberán comprometerse por escrito a no regresar al campo de batalla y que irán saliendo en grupos de 100 durante un período de 15 días.
Los restantes 3.500 prisioneros, según él, serán liberados en grupos de 500 cada dos semanas, después de que hayan comenzado las conversaciones directas con los talibanes y siempre y cuando los insurgentes se comprometan a reducir la violencia. (Sputnik)
