Acnur insta a garantizar seguridad de migrantes en el golfo de Bengala y el mar de Andamán

Moscú, 23 abr (Sputnik).- El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur) instó a los países a autorizar el desembarque seguro de los refugiados en las costas del golfo de Bengala y el mar de Andamán, declaró Indrika Ratwatte, director de la oficina regional para Asia y el Pacífico.

"En el contexto de la actual crisis sin precedentes del covid-19, todos los Estados deben gestionar sus fronteras como les parezca conveniente pero tales medidas no deben hacer que se cierren los caminos hacia el asilo u obligar a las personas a volver a la situación de peligro", dijo Ratwatte.

Acnur, por su parte, está dispuesto a apoyar a los Gobiernos de la región en el desembarque de los migrantes y la implementación de las cuarentenas para proteger la salud pública.

Ratwatte indicó que para los migrantes la persecución y las amenazas a la vida y el bienestar son problemas de mayor prioridad que el covid-19 y a menudo sus rutas son peligrosas porque no tienen otra opción.

"Salvar las vidas en el mar debe ser un esfuerzo colectivo en el que cualquier Estado que rescata y desembarca pueda contar con los recursos aportados por otros países de la región", señaló.

También apuntó a que la asistencia a los refugiados es importante para la salud pública, porque independientemente del modo de su llegada, pasarán por los controles médicos.

Hace una semana la guardia costera de Bangladés rescató a 396 refugiados rohinyás desnutridos y deshidratados que habían pasado dos meses a bordo de un barco pesquero a la deriva.

Según los migrantes rescatados, otros 32 compañeros murieron durante el viaje.

Los rohinyás se establecieron en Arakán (antiguo nombre de Rakáin) a finales del siglo XIX y a principios del XX, durante la época colonial cuando los británicos alentaron su traslado desde Bengala Occidental al norte de Birmania por la escasez de mano de obra agrícola.

Birmania, una nación mayoritariamente budista, deniega ciudadanía y derechos civiles a esta comunidad musulmana estimada entre 1,1 y 1,5 millones de personas, alegando que son inmigrantes bengalíes. (Sputnik)