Ciudad de México, 23 abr (Sputnik).- Representantes de la Oficina de la Alta Comisionada de la Organización de Naciones Unidas para los Derechos Humanos (Acnudh), Michelle Bachelet, expresaron este jueves su preocupación por la "extrema vulnerabilidad" de las personas en "situación de movilidad" por las medidas en México y Centroamérica contra el covid-19.
"Algunas medidas adoptadas por los Gobiernos generan impactos desproporcionados en las personas en movilidad, exacerbando los desafíos pre-existentes en el ejercicio de sus derechos humanos", dijeron representantes de la Acnudh en Honduras, Guatemala, México y la delegación regional para América Central y República Dominicana, en un posicionamiento conjunto.
Esa categoría se refiere a refugiados, trabajadores migrantes, víctimas de trata, personas desplazadas internas, apátridas, y personas con y sin estatus migratorio regular en un país.
Los representante reconocen los esfuerzos de los países en la región para contener y prevenir la propagación de la pandemia y para brindar atención a las personas afectadas.
Sin embargo, los representantes del organismo internacional en la región alertaron que "es de especial preocupación la situación de las personas retornadas sin condiciones de voluntariedad, salubridad y dignidad".
Los delegados de la expresidenta chilena Bachelet revelaron que han podido documentar "la presencia de personas migrantes centroamericanas que fueron llevadas hasta la frontera entre México y Guatemala, que permanece cerrada, y enfrentan dificultades para llegar por la vía regular a su país de origen".
El Gobierno de México "debería considerar la posibilidad de suspender temporalmente los retornos forzados a la región durante la pandemia; establecer mecanismos para la regularización de personas y garantizar su pleno acceso a las medidas de protección y atención oportuna en salud".
Sin embargo, si continúan los retornos, solo pueden realizarse "si cumplen con el principio de no devolución y con la prohibición de las expulsiones colectivas, así como con las garantías del debido proceso", advirtieron. (Sputnik)
"Algunas medidas adoptadas por los Gobiernos generan impactos desproporcionados en las personas en movilidad, exacerbando los desafíos pre-existentes en el ejercicio de sus derechos humanos", dijeron representantes de la Acnudh en Honduras, Guatemala, México y la delegación regional para América Central y República Dominicana, en un posicionamiento conjunto.
Esa categoría se refiere a refugiados, trabajadores migrantes, víctimas de trata, personas desplazadas internas, apátridas, y personas con y sin estatus migratorio regular en un país.
Los representante reconocen los esfuerzos de los países en la región para contener y prevenir la propagación de la pandemia y para brindar atención a las personas afectadas.
Sin embargo, los representantes del organismo internacional en la región alertaron que "es de especial preocupación la situación de las personas retornadas sin condiciones de voluntariedad, salubridad y dignidad".
Los delegados de la expresidenta chilena Bachelet revelaron que han podido documentar "la presencia de personas migrantes centroamericanas que fueron llevadas hasta la frontera entre México y Guatemala, que permanece cerrada, y enfrentan dificultades para llegar por la vía regular a su país de origen".
El Gobierno de México "debería considerar la posibilidad de suspender temporalmente los retornos forzados a la región durante la pandemia; establecer mecanismos para la regularización de personas y garantizar su pleno acceso a las medidas de protección y atención oportuna en salud".
Sin embargo, si continúan los retornos, solo pueden realizarse "si cumplen con el principio de no devolución y con la prohibición de las expulsiones colectivas, así como con las garantías del debido proceso", advirtieron. (Sputnik)
