Martes negro

El mundo se convulsiona y no solamente para mal, no todo es malo, sin embargo, somos nuevamente testigos de otro atentado terrorista en Europa. Mientras que en el Caribe, Obama rehace formalmente las relaciones bilaterales de Estados Unidos con la Cuba de los Castro, en Bruselas, Bélgica el aeropuerto sufrió un atentado terrorista perpetrado por el Estado Islámico.

La unión Europea ha subido la alerta a su máximo nivel por los ataques terroristas en las naciones del viejo continente. Todo esto fue una especie de venganza por la detención de Abdeslam en Bélgica, ya que en ese país esta en proceso de extradición a Francia, todo esto después de un fuerte operativo en el que también fueron arrestados otros 4 presuntos terroristas.

Dichas detenciones son resultado de las investigaciones derivadas de los atentados de Paris el pasado 13 de noviembre del año 2015. La pregunta aquí es: ¿Porqué no detectaron las autoridades europeas estos nuevos atentados? Es importante recalcar que las células de DAESH están creciendo a nivel mundial y estamos notando que las amenazas hechas por este grupo en contra de los países que se unieron en la lucha versus el Estado Islámico, se están cumpliendo.

Mientras que la comunidad internacional se ve más interesada en tapar la realidad de la confrontación que existe entre la política europea en medio oriente. Es importante que tengamos en cuenta que por la globalización de la política, sus efectos repercuten en el mundo entero y esto por supuesto, incluye a nuestro país, que a pesar de estar perdiendo influenza en la comunidad internacional, el arraigo en las políticas económicas es importante, esto por la cantidad de inversión norteamericana que hay en México.

Hasta el momento en el que me encuentro escribiendo esta columna para ti querida, querido lector, se reportan en Bruselas otras dos explosiones, pero ahora en el metro de la capital Belga, al mismo tiempo que el sistema informativo pide a los padres no pasar por sus hijos a las escuelas y guarderías de esta ciudad.

Lo que aquí estamos observando, es la decadencia del sistema migratorio mundial; ¿A que me refiero con esto? Es una situación que ha credo la pobreza, la falta de libertad, pero sobre todo el fantasma que deja guerra y el odio en medio oriente.

Una tormenta perfecta, eso es lo que los grupos terroristas buscan a través de los atentados, simplemente se puede tomar como una estrategia de política extremista que más que llegar a una negociación, busca que se cumplan peticiones desmedidas a favor de un grupo que quiere alcanzar el poder por medio de la violencia, es decir, la manera en la que perpetran los ataques como los de este martes en Bruselas, matando personas comunes que nada tienen que ver con los conflictos internacionales y políticos.

De forma equivoca los terroristas quieren justificar sus actos mostrándolos como una forma de “revolución”, sin embargo, un ataque terrorista nada tiene que ver con esto.

Aquí lo que más hay que observar es que el mundo europeo busca culpables y encontraran al más conveniente, ya que la lucha contra el Estado Islámico se traduce en la lucha contra un enemigo invisible, pues de una u otra forma no existe un territorio fijo en el que este grupo de aglutine y forje una base de operaciones contundente para poder atacar, es una condición de movilidad la que le permite a DAESH mantener a sus liderazgos a salvo de la muerte y con ello, la consecución de atentados sin poder ser detectados con antelación.

Otra parte de la realidad que envuelve al EI es el hecho de tratarse de una célula superviviente de Al Qaeda, que a su vez, fue un grupo forjado y entrenado por la CIA durante el conflicto armado entre Afganistán y Rusia durante la década de los 80´s. Vestigios propagandísticos de este conflicto los podemos percibir en la cinta cinematográfica “Rambo III”.

Puede resultar confuso mucho de lo que estamos viendo y el terror que produce el no saber el siguiente punto de ataque de los terroristas, sin embargo, mientras que Obama declara en la Habana que quiere dejar atrás cualquier rasgo de la guerra fría, la herencia bélica de Estados Unidos y los negocios que la guerra trae consigo, hoy están cobrando factura a quien menos la debe en estos asuntos de geopolítica y esos son los ciudadanos de a pie. Solidaridad con los dolientes.

@IsraelQDigital